
MADRID, 12 de marzo. (EUROPA PRESS) – Los ministros de Cultura de 22 países europeos, entre ellos Ernest Urtasun, han solicitado a la Bienal de Venecia que reconsidere la participación de la delegación de Rusia en la 61ª edición de la Exposición Internacional de Arte. Consideran su presencia «inaceptable» dadas las circunstancias políticas actuales.
En una carta a la que ha tenido acceso la prensa, los ministros de España, Austria, Francia, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Grecia, Alemania, Irlanda, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Ucrania, Suecia, Rumanía, Países Bajos, Portugal, Polonia y Noruega han expresado su preocupación porque la participación de Rusia pueda suponer la legitimación y aceptación internacional de sus acciones en la guerra contra Ucrania.
«Conceder a Rusia una prestigiosa plataforma cultural internacional envía una señal profundamente preocupante. Por lo tanto, los abajo firmantes expresamos nuestra profunda preocupación por el riesgo significativo de que la Federación de Rusia instrumentalice su participación en la Bienal de Venecia para proyectar una imagen de legitimidad y aceptación internacional«, se lee en el texto.
Los ministros explican que esta visión «contrasta radicalmente» con la realidad de la guerra que Rusia está llevando a cabo contra Ucrania, y recuerdan «la destrucción del patrimonio cultural ucraniano». Además, señalan que Rusia prevé un proyecto en la Bienal de «naturaleza política» con presuntos vínculos con personas «estrechamente relacionadas con la élite política rusa».
«Estas conexiones plantean serias dudas sobre el riesgo de que la diplomacia cultural dirigida por el Estado se presente bajo la apariencia de intercambio artístico«, se indica en la carta.
El escrito es publicado este jueves, después de que la Comisión Europea insistiera en su condena a la participación de Rusia, amenazando nuevamente a la organización con retirar la financiación que el Ejecutivo comunitario mantiene actualmente, que asciende hasta los 2.000.000 de euros.
En una rueda de prensa desde Bruselas, el portavoz de Defensa, Soberanía Tecnológica y Desinformación de la Comisión, Thomas Regnier, criticó la decisión de la Bienal de Venecia de permitir a Rusia participar en la muestra artística, argumentando que para la UE, la cultura debe fomentar la democracia, la diversidad y la libertad, valores que «no se respetan en la Rusia de hoy«.
El portavoz detalló que la Comisión apoya a la Fundación Bienal con un proyecto en curso de 2.000.000 de euros que busca apoyar a productores de cine en el uso de la realidad virtual, y que, «como ocurre con cualquier acuerdo de subvención«, el Ejecutivo comunitario se reserva el derecho de terminar o suspender el mismo si se incumplen los «estándares éticos y valores de la UE».
No obstante, Regnier afirmó que por el momento la Comisión «no está en modo de análisis» y que se está limitando a condenar «una decisión que no está en línea» con los valores de la UE. Más adelante, los servicios jurídicos pueden determinar si se han violado los términos del contrato y, en ese caso, suspender la financiación.
Ambas manifestaciones tienen lugar después de que la Bienal de Venecia anunciara el pasado viernes la lista de países participantes en la 61ª edición de la Exposición Internacional de Arte, entre los que se incluía Rusia.
En un comunicado de prensa, la organización afirmó que la Bienal de Venecia «es una institución abierta» y que «cualquier país reconocido por la República Italiana puede solicitar participar de forma independiente«, recordando que en años anteriores, países no reconocidos por las autoridades italianas «han encontrado maneras de participar y expresarse» dentro del marco de la exposición.
«En respuesta a las comunicaciones y solicitudes de participación de los países, la Bienal de Venecia rechaza cualquier forma de exclusión o censura de la cultura y el arte. La Bienal, al igual que la ciudad de Venecia, sigue siendo un espacio de diálogo, apertura y libertad artística, que fomenta la conexión entre pueblos y culturas, con la firme esperanza de que cesen los conflictos y el sufrimiento», afirmó la organización de la Bienal.
