La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha considerado «procedente» la flexibilización del régimen penitenciario del exjefe de ETA Garikoitz Aspiazu, conocido como Txeroki. Desde hace unas semanas, Txeroki puede salir de prisión de lunes a viernes, aunque debe regresar a dormir, en aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario.
En un escrito presentado al Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria, la Fiscalía se ha pronunciado a favor de la decisión del Gobierno Vasco. Ha destacado la participación de Txeroki en talleres de justicia restaurativa que incluyen contacto directo con víctimas, y ha certificado su «compromiso serio» de «apoyar a las víctimas del terrorismo» en sus procesos de sanación.
Pide más información sobre su trabajo
No obstante, la Fiscalía también «exige la necesidad del perdón a las víctimas causadas en Francia» debido a la acumulación de las condenas francesas, según una nota de prensa difundida este martes.
Garikoitz Aspiazu Rubina, nacido en Bilbao en 1973, fue considerado jefe de ETA hasta su detención en 2008. En 2011, la Audiencia Nacional lo condenó a 377 años de prisión, mientras que en Francia acumulaba penas que suman más de 30 años.
Entre los múltiples atentados atribuidos a Txeroki, se encuentra el que perpetró ETA contra dos guardias civiles españoles en la localidad gala de Capbreton el 1 de diciembre de 2007, cuando él dirigía el aparato militar de la organización terrorista.
Además de exigir el perdón a las víctimas de las causas judiciales en Francia, la Fiscalía ha solicitado al juez que pida información complementaria para aclarar «en qué medida el trabajo en semilibertad en este caso concreto tiene un contenido tratamental (y no solo productivo) y cómo ese contenido se integra en el Programa Individualizado de Tratamiento».
El Gobierno vasco aprobó a principios de mes la flexibilización del régimen penitenciario de Txeroki, tras recibir una propuesta de la Junta de Tratamiento de la cárcel de Martutene en San Sebastián, donde cumple condena.
El informe de la Fiscalía, que no es vinculante, recuerda que Txeroki deberá cumplir las condenas impuestas hasta octubre de 2027 y subraya que, de acuerdo con la Constitución, las penas de cárcel están «orientadas hacia la reeducación y reinserción social».
