Los cineastas Gracia Querejeta y Miguel Olid reivindican la figura de Alfredo Landa en el documental ‘Landa’, que llega a los cines el 17 de abril de 2023, con la intención de situarlo como una pieza clave para entender el cine español y homenajear al actor que, entre otros, ganó un Goya de Honor y el Mejor Actor en Cannes en 1984.
«El landismo es un conjunto de películas hechas en poco tiempo, cada una de ellas realizadas de una manera no excesivamente profesional. Pero son reflejo de una sociedad homófoba y machista, que era la de aquel momento en pleno franquismo, algo que no hay que olvidar», ha explicado Gracia Querejeta. «Es un tipo de cine que no podría haber existido antes, ni después, y muchísimo menos ahora».
El punto de partida del documental se establece con el término ‘landista’, algo casi obligatorio para Olid, porque «mucha gente asocia a Landa con ello». El documental incluye testimonios de compañeros de profesión como José Sacristán, Antonio Resines, Miguel Rellán o Enrique Cerezo, que ofrecen distintos puntos de vista sobre el carácter de Landa y su carrera profesional.
En esa mirada histórica, el espectador puede viajar hasta la España franquista, a través de fragmentos de películas como ‘Una vez al año, ser hippy no hace daño’, ‘Cateto a babor’ o ‘No desearás al vecino del quinto’. «Lo que se ve es una España más burra y más bruta», afirma Querejeta, quien recuerda que en esos momentos en España «las mujeres no podían abrir una cuenta corriente hasta muy tarde» y dependían de sus maridos.
Asimismo, las voces que participan en ‘Landa’ no escatiman en elogios hacia el actor y su talento. «Era un tipo normal, sencillo, como cualquiera y transmitía mucha ternura», detalla Olid, resaltando el gran aprecio que ganó entre el público. «No era el guaperas de turno, no era un hombre alto ni apuesto, pero era sencillo. Era el español medio de la época», agrega Querejeta.
Además, la cineasta considera que Landa disfrutó del cariño y reconocimiento de sus amigos y colegas. «Fue un actor muy querido en general. Sus amigos le recuerdan con mucho cariño. Creo que es uno de los actores más emblemáticos de España», asegura Gracia Querejeta.
En cambio, Olid confiesa haber percibido «cierto prejuicio ideológico» en torno a Landa por parte de algunos sectores de la profesión. «En ciertos círculos no despierta interés por un prejuicio que le encasilla con el landismo y con el franquismo», comenta.
El actor y la política
Otro de los ejes del filme es el contraste entre Landa y la figura del actor comprometido políticamente. Olid recuerda que el intérprete «no habla de política» ni siquiera en sus memorias, donde en 400 páginas solo menciona de pasada la huelga de actores de 1975, más como una reivindicación laboral que como una lucha ideológica. A diferencia de contemporáneos como Paco Rabal, Juan Antonio Bardem, Juan Diego o Concha Velasco, que hicieron públicas sus ideas, Landa optó por no manifestarse, una elección que en el documental se contextualiza como «hijo de la época» y como una forma personal de marcar distancias.
Javier Gutiérrez, el heredero de Landa
Para Querejeta, uno de los hallazgos más valiosos al adentrarse en la figura de Alfredo Landa es la reivindicación del actor como profesional. «A mí me parece ejemplar esa idea de que el actor no es solamente un ser iluminado que hace un papel de maravilla. Ser actor es un oficio y hay que trabajar igual de bien cuando te tocan papeles que te gustan como cuando tienes papeles que no te gustan tanto», ha señalado.
Por su parte, Olid asegura haber descubierto «películas desconocidas» de la filmografía de Landa, donde ha encontrado «un gran trabajo», como ‘Paco el Seguro’, coproducción con Francia en la que «está la génesis» del Germán Areta de ‘El crack’. También menciona una cinta «muy mala, muy mala» como ‘Profesor Eroticus’, en la que Landa, caracterizado como una especie de Albert Einstein con acento alemán, peluca y una cojera inventada, es «lo mejor de la película».
«Landa ejemplifica la profesión de actor y fue un profesional que hacía de todo. Hasta que con ‘Los santos inocentes’ ya pudo elegir», afirma Olid.
Por último, Querejeta y Olid trazan un puente generacional con Javier Gutiérrez, al que consideran un claro heredero de Landa. «Hay un componente físico que no deja lugar a dudas, ya que ninguno de los dos son precisamente galanes. Pero tienen algo más importante: ambos han pasado de papeles de comedia a otros con una hondura dramática importante», concluyen ambos cineastas.
