El juez de la Audiencia Nacional Francisco de Jorge ha procesado al exjefe de la UDEF en Madrid, Óscar Sánchez, quien escondía 20 millones de euros emparedados en su casa, presuntamente fruto del narcotráfico. Los delitos que se le imputan incluyen tráfico de drogas, blanqueo de capitales, cohecho y revelación de secretos.
En un auto notificado este viernes, el titular de la Plaza 1 de la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia (antiguo Juzgado Central de Instrucción 1) también ha procesado por delito de blanqueo de capitales a otras tres personas físicas, entre ellas la mujer de Sánchez Gil, también policía, y la hermana de esta. Asimismo, se ha incluido a cinco entidades jurídicas, principalmente empresas pantalla utilizadas para canalizar las ganancias por el tráfico de drogas.
Un millón de euros por cada entrada de droga
El magistrado ha explicado que los indicios recabados se desprenden de las conversaciones telefónicas interceptadas, las vigilancias efectuadas y los informes policiales elaborados a raíz de la documentación y dispositivos informáticos incautados en los registros practicados en el marco de esta investigación.
Según los investigadores, el exjefe de la UDEF, que se encuentra en prisión provisional desde su detención en 2024, habría dado cobertura a la entrada de droga en contenedores y se sospecha que cobraba cerca de un millón de euros por cada entrada que facilitaba a la organización criminal.
Su detención fue el resultado de una operación en la que se interceptó un contenedor con 13 toneladas de cocaína en el puerto de Algeciras (Cádiz) el pasado mes de octubre.
A este grupo organizado se le atribuye la introducción de 73 toneladas de cocaína en contenedores marítimos, con un valor que supera los 2.000 millones de euros.
Antes de la notificación del procesamiento, el juez ya había previsto su comparecencia para el próximo lunes para prestar declaración voluntaria.
Otros detenidos
En febrero, el juez De Jorge ya había procesado al presunto líder de esta red de narcotráfico, Ignacio Torán, así como a Alejandro Salgado, conocido como «el Tigre», presunto miembro de la organización que tiene una orden de detención y se encuentra en Dubái, donde se estima que Torán posee un patrimonio inmobiliario de más de 20 millones de euros.
En aquella ocasión fueron procesadas un total de quince personas, tanto físicas como jurídicas, principalmente empresas utilizadas para camuflar la entrada de droga y para el blanqueo de capitales.
La Policía cree que Torán y otro investigado «detentaban cantidades millonarias» gestionadas a través de servicios de banca anidada en Santo Tomé y Príncipe, con plataformas que han sido vinculadas con otro de los investigados en esta causa, Francisco de Borbón, quien fue detenido en febrero en Marbella (Málaga) y quedó en libertad bajo fianza de 50.000 euros.
