Recientemente, el diplomático y otros representantes del Gobierno brasileño discutieron con autoridades de las Naciones Unidas sobre los altos costos asociados a la Conferencia sobre el Cambio Climático de la ONU (COP30), programada para celebrarse en Belém. Las autoridades de la ONU han expresado su preocupación, especialmente para muchos países en desarrollo, que enfrentan dificultades económicas para asistir al evento.
Especulación y Altos Precios
La organización de la COP30 ha lidiado con una fuerte especulación en Belém, lo que ha disparado los precios de hospedaje. En muchas ocasiones, el costo de una noche se ha elevado por encima de los 2.000,00 dólares. A pesar de ello, aún no se ha encontrado una solución definitiva para abordar este problema.
Atención a las Preocupaciones Internacionales
Corrêa do Lago, un funcionario brasileño, aseguró que las autoridades de Brasil están «muy atentas y conscientes de las preocupaciones de los países» y que trabajan para que «todos vengan a la COP». Sin embargo, representantes de las Naciones Unidas habían previamente consultado a Brasil sobre la posibilidad de subsidios para el hospedaje de delegaciones de países de menores recursos, propuesta que fue descartada en la reunión del pasado viernes.
Costes Asumidos por Brasil
La viceministra de la Presidencia, Miriam Belchior, mencionó: «El Gobierno brasileño está asumiendo costes significativos para la realización de la COP, pero no está en condiciones de subsidiar a delegaciones de otros países». Por otro lado, el secretario extraordinario para la COP30, Valter Correia, declaró que la escasez de camas en Belém, identificada hace algunos meses, ya ha sido «superada» y que la ciudad contará con unas 50.000 camas disponibles en la fecha del evento. Sin embargo, admitió que «el problema ahora es traer eso a los valores compatibles con las posibilidades de todos los países».
Asistencia Internacional en Riesgo
En las últimas semanas, el presidente de Austria, el ecologista Alexander Van der Bellen, anunció que no asistirá a la COP30 debido a los altos costos del viaje a la ciudad amazónica. Además, muchos países, especialmente africanos, han solicitado un cambio de sede por la misma razón. La Alianza de Pequeños Estados Insulares (Aosis) también ha advertido que para muchos de sus miembros sería «imposible» cubrir los precios del hospedaje en Belém.
Pese a todos estos desafíos, el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva ha confirmado a Belém como sede de la COP30, destacando el «simbolismo» que representa la Amazonía y la importancia de celebrar esta conferencia por primera vez en una de las regiones más sensibles al cambio climático del planeta.
