MADRID, 19 de febrero. (EUROPA PRESS) – Oriol Cardona y Ana Alonso han hecho historia en el deporte olímpico español al conquistar el oro y el bronce, respectivamente, en la prueba de Sprint del esquí de montaña durante los Juegos de Invierno que se celebran en Milán y Cortina d’Ampezzo, Italia. Este logro pone fin a más de cinco décadas sin que España lograra una medalla de oro en esta competición.
El esquí de montaña, conocido como skimo, es un nuevo deporte incluido en el programa olímpico invernal y se había convertido en una de las principales esperanzas de la delegación española. Cardona, considerado uno de los grandes favoritos gracias a su palmarés en años anteriores, y Alonso, quien sufrió un grave accidente durante un entrenamiento en octubre, no decepcionaron en sus actuaciones. Ot Ferrer también destacó al obtener un diploma olímpico y María Costa alcanzó las semifinales.
Bernat Clarella, presidente de la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME), había afirmado con optimismo: «Tenemos un equipo de lujo, con espíritu ganador, y aspiramos a todo». La federación ahora celebra su hito como la primera en contar con oros olímpicos tanto de verano como de invierno, tras el logro de Alberto Ginés en escalada en Tokio en 2021.
Cordona, nacido en Banyoles (Girona) y de 31 años, se mostró decidido desde el principio. Como doble campeón del mundo y ganador de la Copa del Mundo en 2025, su favoritismo no le pesó. En las series, ganó con autoridad, acompañado por Ferrer, quien también buscaba brillar en la competición. En las semifinales, a pesar de un inicio complicado, logró avanzar con facilidad a la final.
La final se convirtió en un momento de verdad, donde Cordona competía con atletas como los suizos Arno Lieth y Jon Kistler. A pesar del fuerte inicio de sus rivales, el español mantuvo la calma y controló la carrera. Al llegar a los escalones, su cambio de ritmo le permitió tomar la delantera. Finalmente, cruzó la línea de meta con una ventaja de 1,5 segundos sobre el ruso Nikita Filippov y más de dos segundos sobre el francés Thibault Anselmet, triple ganador de la Copa del Mundo. Ferrer terminó en la quinta posición, a más de 20 segundos de Cordona.
Ana Alonso, un bronce como premio a su lucha
La emoción por la victoria de Cordona se vio acompañada por el logro de Ana Alonso, quien minutos antes había conseguido la primera medalla para España en estos Juegos Olímpicos de Invierno. Esta medalla es especialmente valiosa para la atleta granadina, quien es reconocida como una de las mejores en su disciplina y casi perdió la oportunidad de participar debido a un grave accidente sufrido en octubre, cuando fue atropellada mientras entrenaba en bicicleta.
El accidente le causó múltiples lesiones, incluyendo una rotura del ligamento cruzado anterior y del colateral interno, lo que comprometió seriamente su participación olímpica. Sin embargo, Alonso se recuperó a tiempo y logró competir, mostrando su carácter competitivo en las semifinales, donde luchó con la francesa Emily Harrop y la suiza Marianne Fatton, actual campeona del mundo. Sus precisas transiciones le valieron para terminar en la tercera posición y así asegurar su lugar en la final.
En la final, partió en tercera posición, pero tuvo que luchar para mantener su lugar mientras Fatton y Harrop marcaban diferencias rápidamente. A pesar de un inicio complicado, Alonso realizó de nuevo unas transiciones efectivas, que le permitieron salir a la bajada final con ventaja suficiente para asegurarse el bronce, siendo superada solamente por Fatton, quien ganó el oro por más de dos segundos frente a Harrop.
