Si te sorprendiste con los coches eléctricos que escupen baterías, quédate, porque aunque la carga inalámbrica para coches no es una novedad total, lo que sí es completamente nuevo es la potencia que Porsche está logrando.
Porsche ha llegado a los 11 kW
Aunque este número no se compara con los 400 kW que el Cayenne puede admitir por cable, es una potencia muy relevante para la carga doméstica, donde los cargadores suelen ser de 7,4 kW o 11 kW.
El sistema se compone de dos partes: la primera es una placa transmisora de unos 50 kilos, con 1,17 metros de largo, que se instala en el suelo del garaje o incluso a la intemperie; la segunda es una bobina receptora que se encuentra entre las ruedas delanteras del vehículo.
Para ayudar al conductor a alinear el vehículo, la gran pantalla de infoentretenimiento del Cayenne muestra líneas de guía, convirtiendo el aparcamiento en un «videojuego» que facilita la colocación perfecta. Una vez alineado, el proceso se inicia automáticamente sin necesidad de conectar nada.
La eficiencia y el gran beneficio de la comodidad
El mayor desafío de la carga inalámbrica es que pierde energía como calor, lo que reduce la eficiencia. Para evitar esta pérdida, Porsche optimizó su sistema, haciendo que el auto baje su suspensión automáticamente para pegarse lo más posible a la base.
Gracias a este ajuste de proximidad, la transferencia de energía alcanza una impresionante eficiencia de hasta el 90 %. Aunque un 10 % de energía se pierda en forma de calor, la ganancia en comodidad es lo que verdaderamente diferencia esta apuesta alemana.
La tecnología Wireless Charge de Porsche no solo simplifica la carga en casa, sino que tiene un enorme potencial para flotas profesionales o puntos de carga públicos, eliminando la necesidad de instalar voluminosos puntos de carga con cable para cada plaza.
El sistema de carga inalámbrica de Porsche se lanzará inicialmente en Europa en 2026, y es una declaración de intenciones: mientras la industria se obsesiona con la rapidez de la carga en autopista, el fabricante alemán apuesta por la comodidad y la sencillez.
No podemos negar que 11 kW es una potencia modesta; sin embargo, esto no deja de ser un gran avance para la movilidad eléctrica, pues aunque no sea la carga más rápida, es una de las más cómodas. Con este avance, Porsche nos demuestra que no todas las marcas tienen las mismas prioridades, pero todas pueden hacer su aporte para facilitar la transición a la movilidad eléctrica.
