
Archivo – La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde. – MANUEL RODRIGUEZ/ECB – Archivo
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha señalado que las perspectivas de inflación en la zona euro, que ya se han elevado recientemente, tienden a aumentar en el corto plazo, influenciadas por la incierta situación del conflicto en Oriente Próximo. Lagarde expresó: «Los riesgos para estas perspectivas de inflación se inclinan al alza, especialmente a corto plazo, mientras que las implicaciones a medio plazo dependerán de la intensidad y la duración del conflicto», durante su intervención ante el Comité Monetario y Financiero Internacional del FMI.
Asimismo, advirtió que la inflación podría superar las expectativas si el aumento de precios se mantiene y si las revisiones salariales aumentan. No obstante, confía en que la estabilidad sea posible si las consecuencias de la guerra se disipan rápidamente.
Christine Lagarde también enfatizó que el impacto de los llamados ‘efectos de segunda ronda’ —que se refiere a incrementos generalizados de precios tras un aumento significativo en los costes energéticos— y la evolución de las exportaciones hacia la zona euro son variables cruciales que influirán en las proyecciones de inflación.
En cuanto a las proyecciones del BCE, se anticipa una inflación general en la región europea del 2,6 % para 2026, del 2,0 % para 2027, y del 2,1 % para 2028. Por su parte, se espera que la inflación subyacente se modere del 2,3 % en 2026 al 2,2 % en 2027 y al 2,1 % en 2028, todas estas cifras revisadas al alza desde diciembre pasado.
Además, la institución europea advirtió que el desempeño de la actividad económica se enfrenta a riesgos debido al conflicto, sumados a la volatilidad del entorno geopolítico, lo que sugiere que las perspectivas de crecimiento para la zona euro «se inclinan a la baja». Lagarde también destacó otros riesgos, como el endurecimiento de las condiciones financieras globales, las fricciones comerciales, y las tensiones geopolíticas, incluida la guerra injustificada de Rusia contra Ucrania.
A pesar de esto, Lagarde mantiene que el crecimiento podría recuperarse rápidamente si el conflicto termina pronto y si el avance de nuevas tecnologías, especialmente en el ámbito de la inteligencia artificial, impulsa la productividad más de lo esperado.
No desvela la próxima decisión de política monetaria
La presidenta del BCE adoptó una postura cautelosa al abordar las decisiones futuras del banco central respecto a la tasa de interés, después de que el organismo mantuviera los tipos en el 2 % en su última reunión. «En particular, nuestras decisiones sobre los tipos de interés se basarán en las perspectivas de inflación y los riesgos asociados, así como en la dinámica de la inflación subyacente y la eficacia de la transmisión de la política monetaria. No nos comprometemos de antemano con una trayectoria de tipos específica», afirmó Lagarde.
A pesar de esto, dejó claro que el BCE está «decidido a garantizar que la inflación se estabilice en nuestro objetivo del 2 % a medio plazo».
