La Unión Europea busca jubilar todo tipo de camiones, exceptuando algunos que podrían dominar el mercado muy pronto. Hay diferentes iniciativas en marcha para transformar la industria automotriz en un sistema más sostenible. Entre ellas destacan la electromovilidad, el hidrógeno verde, los biocombustibles, la digitalización y regulaciones más estrictas. Según la Agencia Internacional de Energía, el transporte supone alrededor del 25% de las emisiones globales de CO2, un contexto que se agrava en los países en desarrollo, donde la falta de infraestructura hace crecer el problema.
La Unión Europea busca reducir las emisiones del transporte
Tras conocerse lo que pasará con los camiones de Asia, el foco del sector del transporte pesado se centra en la Unión Europea, donde se busca que el transporte acote de forma drástica sus emisiones. La hoja de ruta de Europa indica que para 2030 el uso del coche de gasolina será casi testimonial, con la intención de que los motores de combustión se prohíban definitivamente en 2035. Además, se busca reducir de forma drástica las emisiones del transporte pesado por carretera.
En este punto, la presencia del camión eléctrico será clave. Para incentivar su compra y uso, la Unión Europea no cobrará peaje a los conductores de camiones eléctricos. Esto es lo que ha aprobado la Unión Europea. Actualmente, los países que quieran aplicarlo pueden liberar de peajes al paso por sus carreteras a los camiones eléctricos.
Tomar esta medida, que decidirá cada Estado miembro, tenía como plazo hasta el 31 de diciembre de 2025. Sin embargo, se ha extendido hasta el 31 de diciembre de 2030.
