
La economía mundial se enfrenta a la mayor amenaza a la seguridad energética de la historia como consecuencia del cierre del estrecho de Ormuz debido al conflicto con Irán. Este cierre conlleva una pérdida de 13 millones de barriles de petróleo al día, además del impacto sobre otras materias primas vitales, según ha advertido el director de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol.
Birol estimó en declaraciones a la ‘CNBC’ que «en la crisis actual perdemos 13 millones de barriles diarios de petróleo». Esto contrasta con situaciones anteriores, como las crisis energéticas de 1973, 1979 y el conflicto entre Rusia y Ucrania, que implicaron pérdidas de aproximadamente 10 millones de barriles al día.
El director de la AIE también destacó que se están perdiendo a diario 100.000 millones de metros cúbicos de gas, cifra que excede los 75.000 estimados en relación con la guerra entre Rusia y Ucrania. Además, las interrupciones afectan a productos como fertilizantes y petroquímicos, lo que tendrá un impacto significativo en las cadenas de suministro a nivel mundial en las próximas semanas y meses.
Birol concluyó que «nos enfrentamos a la mayor crisis energética de la historia», subrayando que el problema se agrava progresivamente y que cuanto más dure, más tiempo será necesario para recuperar la situación previa a la guerra.
