
MADRID, 23 Feb. (EUROPA PRESS) – La artista Irma Álvarez-Laviada es la protagonista de la novena entrega del programa ‘Kora’ que acoge el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, dedicada a su arte abstracto desde una perspectiva de género.
«La tradición de la abstracción ha sido considerada a veces como un reducto de la hegemonía masculina.» Comentó el director de la pinacoteca, Guillermo Solana, durante la presentación de la muestra. «No hay que recordar hasta qué punto la abstracción expresionista, el movimiento expresionista abstracto, estaba ligado -aunque hubiera grandes mujeres artistas- a una retórica macho, una retórica de afirmación masculina. Pero incluso la abstracción formal, aunque fuera en esto más inclusiva, era considerada como un privilegio de la mente, del género de la masculinidad.»
‘Dentro y fuera del marco’
La exposición, titulada ‘Dentro y fuera del marco’, estará en el Thyssen hasta el próximo 3 de mayo y forma parte de ‘Kora’, un programa que destaca a las mujeres artistas. La serie incluye una selección de más de treinta piezas que la artista asturiana ha realizado en la última década, junto a pinturas de la colección del museo.
La comisaria de la muestra, Rocío de la Villa, celebró el «foco» que el Thyssen pone en el arte con perspectiva de género y recordó que, aunque el movimiento feminista ha reivindicado el arte hecho por mujeres desde los años setenta, ha habido una «tendencia» a olvidar a las artistas que se dedicaron a la abstracción, fueran estas feministas declaradas o no.
Obras en un espacio intermedio
Las obras de Álvarez-Laviada se sitúan en un espacio intermedio, dentro y fuera del marco, creadas a partir de materiales industriales destinados a usos prácticos. «Cartones, maderas de palets, marcos, planchas de DM, espumas plásticas… Estos materiales originalmente están destinados a una función auxiliar. Son materiales humildes, que se ocultan y no aparecen en primer plano. Puede haber una relación alegórica con esos materiales auxiliares -que son esenciales pero permanecen ocultos- y la propia condición de las mujeres creadoras bajo el patriarcado«, reflexionó Solana.
El trabajo de Álvarez-Laviada se aproxima a la abstracción geométrica desde una perspectiva de género. Los atributos de los estereotipos de lo masculino y lo femenino -lo vertical y lo horizontal, lo duro y lo blando, lo esencial y lo subsidiario, lo lleno y lo vacío- son cuestionados en obras que dialogan con la tradición, para «deconstruirla» en procesos de creación regidos por la repetición y sus diferencias.
Diálogo con obras clásicas
Las obras de la colección permanente que dialogarán con las de Álvarez-Laviada incluyen ‘La Anunciación’ (h. 1475) de Gentile Bellini, ‘Suprematismo’ de Nikolái Suetin y ‘El estanque en el bosque’ de Edgar Degas. Álvarez-Laviada incluso ha bromeado diciendo que quería «subir todas» para usarlas en su exposición.
Colores y experiencias personales
El recorrido de la muestra comienza con piezas que combinan el amarillo, el rojo y el azul con el negro, resultado de la mezcla de los tres colores primarios. La artista explora la tradición de investigación sobre estos colores, desde el suprematismo y el neoplasticismo hasta los estudios de Joseph Albers, cuya obra ‘Casa Blanca B’ (1947-1954) se expone en esta sección. La pieza ‘Y yo a vueltas’ (2025), ubicada en el centro, invita a «transitar» el espacio y apela a la «experiencia personal».
