Madrid, 1 de febrero (EUROPA PRESS) – España se ha posicionado como el quinto país de la Unión Europea en el uso de inteligencia artificial generativa, con un 50% de sus empresas empleándola en su día a día. Este porcentaje se encuentra muy por encima de la media comunitaria del 37% y del 36% de Estados Unidos.
Según una encuesta elaborada por el Banco Europeo de Inversiones (BEI), los países que lideran el uso de esta tecnología son Finlandia con un 66%, Dinamarca con un 58% y los Países Bajos con un 55%. En el otro extremo, Grecia (19%), Italia (20%) y Hungría (21%) son las naciones que se destacan como las más rezagadas en la adopción de la inteligencia artificial.
Adopción de la IA en Europa y EE.UU.
El informe también señala que las grandes empresas han sido las pioneras en la utilización de la IA generativa. A pesar de que las firmas de la UE están manteniendo un ritmo comparable a la adopción de digitalización y tecnología de inteligencia artificial en Estados Unidos, la innovación sigue siendo un área en la que están rezagadas.
En efecto, un 81% de las empresas estadounidenses que implementan IA la utilizan, al menos, en dos procesos internos, mientras que solo el 55% de las empresas europeas lo hacen. En términos de innovación, solo un 32% de las empresas de la UE reportaron avances, frente a un 53% en Estados Unidos. Aunque la tasa de innovación es más alta en el sector manufacturero en Europa, es considerablemente más baja en el sector de la construcción.
Distribución de la Inversión en IA
El BEI destaca que las empresas de la UE emplean principalmente la IA en procesos internos, así como en marketing y ventas. En contraste, las empresas estadounidenses la utilizan de manera más extensa en procesos internos, marketing y ventas, servicio al cliente y recursos humanos.
Dentro de la UE, las compañías destinaron una parte «considerable» de sus inversiones, el 35%, a activos intangibles como investigación y desarrollo, formación o software. Esto contrasta con el 17% que las empresas estadounidenses dedican a terrenos, edificios e infraestructuras, que es un 22%. Además, un 13% de las inversiones europeas se dirige al desarrollo de nuevos productos y servicios.
Perspectivas Futuras
De cara a los próximos tres años, las empresas de la UE siguen priorizando la sustitución de capacidades por encima de su expansión. Curiosamente, la proporción de empresas que planean expandir sus operaciones es un 11% inferior a la de Estados Unidos: específicamente, un 26% en Europa frente a un 37% en la primera potencia mundial.
