La Convención para el Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática, inaugurada hoy en Ponferrada, ha puesto de manifiesto la urgencia de adoptar medidas estructurales ante el calentamiento global y la pérdida de biodiversidad.
Durante su intervención, la vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, afirmó con rotundidad que “España está en primera línea del cambio climático”, tanto por su vulnerabilidad geográfica como por los impactos socioeconómicos que ya se hacen evidentes en sectores clave como la agricultura, el turismo o la gestión del agua.
Desafíos climáticos en España
Aagesen subrayó que España se enfrenta a un escenario de sequías más prolongadas, olas de calor extremas, incendios forestales más intensos y degradación de ecosistemas, fenómenos que amenazan el bienestar de millones de personas.
La vicepresidenta también destacó la importancia de unir fuerzas en este momento crítico, enfatizando que las decisiones que se tomen ahora tendrán un impacto significativo en el futuro del país y su medio ambiente. Con el respaldo de expertos en climatología y en desarrollo sostenible, la convención busca establecer un marco de acción colaborativa y efectivo para combatir la crisis climática que ya se está sintiendo en diversas comunidades.
Es momento de reflexionar sobre el papel de cada sector y la responsabilidad compartida, ya que la lucha contra el cambio climático es un esfuerzo que requiere la participación de todos. Las conclusiones de esta convención serán clave para delinear estrategias que fomenten una mayor resiliencia y adapten a España a los desafíos ambientales que están por venir.
