El sector eólico en España ha expresado su satisfacción ante la reciente aprobación del Real Decreto-Ley 7/26, un avance significativo que busca fortalecer la electrificación en el país y mejorar la seguridad jurídica en el marco de una crisis energética que afecta a toda Europa. Este decreto es considerado una solución clave para uno de los principales problemas que históricamente ha enfrentado el sector: la inseguridad jurídica en la tramitación de proyectos.
El RDL 7/26 impulsa la repotenciación, mejora la seguridad jurídica y refuerza el papel de las renovables en plena crisis energética.
La incertidumbre provocada por la paralización de proyectos, lo que ha llevado a frenar inversiones y bloquear la creación de miles de empleos, podría ser un desafío del pasado. Con la nueva normativa, los plazos administrativos se suspenderán durante las medidas cautelares, evitando la cancelación automática de proyectos. Esto significa que la repotenciación será reconocida como un proyecto energético preferente, lo cual permitirá acelerar su tramitación.
Asimismo, el decreto introduce un enfoque de impacto ambiental diferencial que se centra en las modificaciones respecto a las instalaciones existentes, lo cual reduce las barreras regulatorias y facilita el avance de nuevos proyectos.
La implementación de nueva tecnología eólica permitirá generar más energía por megavatio instalado y mejorar la estabilidad del sistema eléctrico, aspectos cruciales para un futuro sostenible.
Menos impuestos para abaratar la electricidad
El sector también valora positivamente la reducción fiscal que incluye el RDL, la cual está diseñada para proteger a los consumidores ante el aumento del precio del gas. Sin embargo, los representantes del sector consideran que es esencial seguir avanzando hacia la eliminación definitiva del Impuesto sobre la Venta de la Electricidad (IVPEE), al cual consideran un obstáculo para la electrificación y la competitividad del sector.
El decreto introduce las Zonas de Aceleración Renovables (ZAR), diseñadas para agilizar el desarrollo de proyectos. El reto consistirá en definir rápidamente y con consenso técnico estas zonas para evitar retrasos y atraer inversiones internacionales. Además, se implementará un nuevo Estándar de Excelencia Social y Territorial que priorizará aquellos proyectos que generen mayor valor para las comunidades locales.
Este mecanismo busca equilibrar el desarrollo energético, el impacto ambiental y los beneficios socioeconómicos, asegurando así una transición energética justa y eficiente.
Un paso clave para la soberanía energética
La nueva tecnología eólica permitirá generar más energía por megavatio instalado y mejorar la estabilidad del sistema eléctrico.
El sector eólico también ve en este decreto una vía para reducir la dependencia energética exterior, una necesidad urgente para España. La comunidad sectorial insiste en que el país necesita aumentar su capacidad eólica para garantizar estabilidad, competitividad y autonomía en la producción energética.
En este contexto, los representantes del sector hacen un llamado a las administraciones para mantener una hoja de ruta clara y estable. Consideran que la combinación de un marco regulatorio favorable y una electrificación acelerada será clave para consolidar el papel de la energía eólica como uno de los pilares del sistema energético del futuro.
