
MADRID, 14 Abr. (EUROPA PRESS) – El Ibex 35 ha finalizado la sesión de este martes con un alza del 1,46%, hasta situarse en los 18.286,10 puntos. Este aumento se presenta en un contexto marcado por el optimismo sobre la continuidad de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para terminar con el conflicto, lo que ha impulsado a la baja el precio del crudo Brent hasta los 96 dólares.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, afirmó recientemente que la responsabilidad de dar el próximo paso en las negociaciones de paz con Irán recae sobre Teherán, ya que la delegación estadounidense abandonó las conversaciones de Islamabad sin llegar a un acuerdo, debido a que su contraparte iraní «tuvo que regresar» para «obtener la aprobación» de los términos propuestos.
Por su parte, el embajador de Irán en Pakistán, Reza Amiri Moghadam, señaló que el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Estados Unidos representa un acto de «terrorismo económico» que busca «guardar las apariencias» y lograr una «salida digna» a la situación actual, marcada por una serie de declaraciones y acciones infructuosas.
A pesar de las esperanzas de paz, las repercusiones de la disrupción en el mercado petrolero se dejarán sentir en la economía. Se estima que el consumo mundial de petróleo sufrirá en 2026 una contracción aproximada de 80.000 barriles diarios como resultado de la «destrucción de la demanda» impulsada por el conflicto en Oriente Próximo, lo que supone una revisión a la baja de 730.000 barriles diarios por parte de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
Como consecuencia de esta situación, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado a la baja sus previsiones de crecimiento para la economía mundial, incrementando la tasa de inflación y señalando riesgos de recesión global si la guerra causara un impacto más severo y prolongado.
En relación a este tema, el estratega jefe de mercados de Lazard, Ronald Temple, indica que «los efectos económicos se medirán no solo por el aumento de los precios de las materias primas, sino también por la escasez, a medida que disminuyen los suministros y se agotan las existencias disponibles».
En el ámbito nacional, el Índice de Precios de Consumo (IPC) aumentó en 1,1 puntos su tasa interanual en marzo, alcanzando un 3,4%, el nivel más alto desde junio de 2024 y una décima por encima de lo pronosticado a finales del mes anterior. Este incremento se atribuye a la subida de los carburantes vinculada al conflicto en Oriente Próximo, según los datos definitivos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
En este contexto, solo cuatro valores cerraron la jornada en ‘rojo’: Repsol (-2,63%), Endesa (-1,39%), Logista (-0,30%) e Iberdrola (-0,20%). Por el contrario, Grifols lideró las subidas (+4,53%), seguido de ACS (+4,44%), Indra (+3,58%), Banco Santander (+3,34%), IAG (+3,09%) y ArcelorMittal (+2,28%).
Los principales mercados europeos también registraron alzas: el británico FTSE 100 avanzó un 0,25%, el francés Cac 40 un 1,12%, el alemán Dax 30 un 1,27%, el italiano FTSE MIB un 1,36% y el Euro Stoxx 50 un 1,35%.
Al otro lado del Atlántico, Wall Street mostraba subidas al cierre de las bolsas europeas: el Dow Jones subía un 0,63%, el S&P 500 un 0,91% y el Nasdaq, el índice especializado en tecnología, un 1,62%.
En materia de materias primas, el barril de Brent, de referencia en Europa, se situaba en 96,1 dólares, un 3,12% menos, mientras que el West Texas, de referencia en Estados Unidos, caía a 93,51 dólares, un 5,57% menos.
En el ámbito de la renta fija, el rendimiento del bono español con vencimiento a 10 años alcanzaba un 3,468%, en comparación con el 3,552% registrado al cierre del lunes. Así, la prima de riesgo frente al bono alemán se situaba en 44,9 puntos básicos.
En el mercado de divisas, el euro se apreciaba un 0,37% frente al dólar, negociándose a un tipo de cambio de 1,1802 dólares por cada euro.
Los activos considerados «refugio» en escenarios de alta volatilidad, como el oro y el bitcoin, continuaban con su tendencia ascendente. El precio de la onza de oro aumentó un 1,42% hasta los 4.807 dólares, mientras que la principal criptomoneda superaba la barrera psicológica de los 75.000 dólares tras un incremento del 4,51% al cierre de la jornada bursátil en los parques europeos.
