El humo se eleva en el centro de Teherán tras el ataque de Israel.
Madrid.- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha rechazado la operación militar de EE.UU. e Israel en Irán y ha pedido «desescalada inmediata y diálogo», mientras que el PP ha exigido no ser «condescendiente» con el régimen iraní y ha apelado también a la desescalada y la negociación.
Sánchez también ha rechazado las acciones del régimen iraní y de la Guardia Revolucionaria, subrayando que «no podemos permitirnos otra guerra prolongada y devastadora en Oriente Medio» ante esta nueva escalada de violencia en la región.

158 españoles están actualmente en Irán
Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores, su titular, José Manuel Albares, ha indicado que se sigue con preocupación la situación en Irán, donde actualmente hay 158 españoles, a quienes se ha instado a abandonar el país utilizando los medios disponibles.
No obstante, la Embajada en Teherán tiene preparado un posible plan de evacuación que se activará si las circunstancias lo exigen. Albares ha mantenido conversaciones con sus homólogos de Arabia Saudí, Qatar, Turquía, Jordania y Egipto sobre la situación en Oriente Medio tras estos ataques, reafirmando el compromiso de España con la paz y la estabilidad regional.
En permanente contacto con Sánchez y con sus homólogos europeos y de la región, Albares ha insistido en el respeto al derecho internacional, «desescalada y diálogo».
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha hecho un llamado a la unidad de Occidente, reclamando «contención, evitar una escalada y volver a la negociación», aunque subrayando que ningún demócrata puede ser condescendiente con un régimen que «masacra a sus propios ciudadanos, persigue la bomba nuclear, financia el terror y desestabiliza la región».
La diputada de su partido Cayetana Álvarez de Toledo ha manifestado su apoyo a la intervención de EE.UU. e Israel, expresando su «admiración» por estas naciones y afirmando que «es la hora de la libertad para Irán».
Asimismo, el líder de Vox, Santiago Abascal, ha elogiado la intervención militar, describiéndola como «la batalla del mundo libre frente a las tinieblas de los ayatolás», y ha criticado a Sánchez por colocar a España en una posición «delicada» al acercarla a la «oscuridad antioccidental».
A la izquierda del PSOE, condena sin paliativos de los ataques
Desde la izquierda del PSOE, Sumar, socio del Ejecutivo de coalición, ha condenado «sin paliativos» esta nueva agresión «imperialista» de los Gobiernos estadounidense e israelí contra «el régimen teocrático y dictatorial» de Irán y ha reiterado su compromiso con los principios de la Carta de Naciones Unidas.
El coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, ha advertido que el mundo está en un momento «de abismo mundial y abismo nuclear», acusando a EE.UU. e Israel de actuar de manera cínica al preparar misiles mientras estaban en la mesa de negociaciones.
EH Bildu ha denunciado que el ataque a Irán «vulnera el derecho internacional» y ha manifestado su «firme rechazo a todo ataque contra la paz, la autodeterminación y la soberanía de los pueblos».
Desde el lado iraní, su embajador en España, Reza Zabib, ha advertido que los ataques socavan la estabilidad y la paz de la región de Oriente Medio, agradeciendo a Sánchez y Albares su rechazo a la operación y defensa del derecho internacional.
En relación con los ciudadanos españoles en Irán y quienes se encuentran en la región, las embajadas han recomendado adoptar precauciones. Actualmente, cerca de 1.000 militares están desplegados en misiones próximas a la zona del conflicto y se encuentran bien: aproximadamente 700 soldados están en Líbano y 275 en Irak.
A raíz de esta nueva escalada en la región, Iberia y Air Europa han tenido que cancelar temporalmente sus vuelos hacia la ciudad israelí de Tel Aviv, debido al cierre del espacio aéreo de Israel. Vuelos de otras compañías que debían partir desde Barcelona a destinos de la zona, como Kuwait o Qatar, han sido retrasados o cancelados.
En respuesta, Irán ha atacado bases estadounidenses en Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Qatar, Kuwait y Bahréin.
