Hasta ahora, se había pensado que la lucha contra el cambio climático pasaba solo por la electricidad. Sin embargo, la aparición de un fluido con esteroides ha evidenciado el fin rotundo de los motores de gasolina. El sector del transporte busca desde hace tiempo diferentes formas de bajar las emisiones contaminantes. Durante el proceso, se ha topado con varias alternativas más limpias y renovables a las convencionales.
La electricidad que conocemos es interesante, pero este fluido con esteroides podría ser el futuro
Tras hacerse públicos los cartuchos portátiles que podrían acabar con el coche eléctrico, ha salido a la luz otra alternativa a la electricidad. Se trata de un nuevo fluido térmico que permite hasta cinco veces más autonomía por minuto de carga en coches eléctricos.
Shell impulsa la carga ultrarrápida de los vehículos eléctricos con fluidos térmicos de última generación. La transición hacia un tipo de movilidad más limpia ya está en marcha. Su consecución no solo está sujeta a la adopción de vehículos eléctricos (VE).
