Dos agentes de la Guardia Civil resultaron heridos este miércoles tras quedar a la deriva la patrullera ‘Río Jiloca’, en la que navegaban con otros tres tripulantes, a 2,5 millas al sur de Cabo de Gata (Almería). Esta situación se produjo cuando la embarcación fue embestida por una ola mientras intentaban interceptar narcolanchas.
El incidente tuvo lugar alrededor de las 13:00 horas, bajo condiciones marinas adversas con fuerza 7 en la mar. De acuerdo a las informaciones recabadas, un golpe de mar por la popa de la embarcación destrozó los cristales y el sistema eléctrico, dejando a la nave sin motor y con vías de agua.
Cortes en brazos
Tras recibir el aviso, el Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo en Almería movilizó el helicóptero Helimer 221 y la embarcación Salvamar Carina. También acudieron agentes de la Guardia Civil que se encontraban fuera de servicio desde el puerto.
Un portavoz de Salvamento Marítimo informó que el rescate de los cinco tripulantes fue finalmente efectuado por el patrullero Serviola (P-71) de la Armada. Este barco trasladó a los hombres hasta el Puerto de Almería, donde desembarcaron mediante la embarcación auxiliar del buque María Zambrano.
La Salvamar Carina se encargó de remolcar la patrullera accidentada hasta el atraque de la Guardia Civil.
Según las fuentes, los dos agentes heridos presentaban cortes en un brazo que requieren puntos de sutura y un esguince de tobillo, aunque no necesitaron asistencia en ambulancia al llegar a las instalaciones portuarias.
A raíz de este incidente, el secretario provincial de Jucil en Almería, Rafael Maldonado, denunció el abandono institucional en la dotación de medios. Criticó que los recursos, tanto marítimos como terrestres, de la Guardia Civil están «obsoletos» y advirtió que las embarcaciones actuales no están preparadas para hacer frente a la lucha contra el narcotráfico, ni para soportar la fuerza del mar en situaciones de temporal.
«Mandan a morir» a los guardias civiles
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) en Almería también denunció que a los agentes del Servicio Marítimo se les envían “una y otra vez a morir” en estas situaciones. El secretario general de AUGC en la provincia, Víctor Vega Romero, relató que los audios de las transmisiones de emergencia durante el suceso fueron “caóticos” y “alarmantes”, indicando que los cinco tripulantes, incluidos los dos heridos, llegaron a temer por sus vidas.
Vega subrayó que sus vidas fueron puestas en verdadero peligro por las condiciones y la falta de recursos adecuados para combatir el narcotráfico. Además, criticó fuertemente la decisión de enviar a las embarcaciones a navegar en condiciones tan peligrosas, señalando que la patrullera chocó a gran velocidad contra una ola que se levantó “como un muro”, lo que causó la rotura de las mamparas de cristal y el accidente posterior que dejó a la embarcación a la deriva hasta su rescate.
