Las baterías industriales y el litio han sido fundamentales en el desarrollo energético actual. Sin embargo, la aparición de una nueva tecnología está redefiniendo el futuro de este sector. Investigadores han descubierto que el oxígeno puede ser utilizado para almacenar energía. Aunque pueda parecer un concepto utópico, es una realidad. La transición hacia las energías renovables está impulsando la búsqueda de alternativas en la producción y almacenamiento energético, dando origen a métodos que hace poco parecían imposibles.
Oxígeno para almacenamiento de energía, el fin de las baterías industriales
A pesar de las expectativas iniciales sobre el futuro de las baterías, los avances actuales sugieren un nuevo rumbo. Investigadores del Southwest Research Institute (SwRI) y la empresa energética 8 Rivers han patentado un nuevo sistema capaz de almacenar oxígeno líquido para generar energía en momentos de alta demanda.
Este innovador sistema se basa en aprovechar las fluctuaciones en la demanda energética para mejorar la eficiencia de las plantas de energía. Utilizando este método, se ha logrado transformar la intermitencia, uno de los grandes retos de las energías limpias, en una potencial oportunidad de mejora para las instalaciones de generación.
El sistema propuesto consiste en almacenar oxígeno líquido (LOX) mediante un ciclo térmico avanzado. Esto hace que la generación eléctrica sea más rentable y limpia, ya que permite producir y almacenar oxígeno en su forma líquida durante las horas de baja demanda eléctrica.
