Un informe de Ineco, empresa de ingeniería pública, revela que Adif trasladó materiales del accidente de Adamuz (Córdoba) que no habían sido precintados, con el objetivo de preservarlos, después de que ni la Guardia Civil ni la comisión independiente que investiga el accidente (CIAF) aplicaran medidas cautelares. Esto dejó los materiales expuestos a un posible deterioro.
«El día 22 de enero, tras el rescate de los dos últimos fallecidos, se retiró del lugar del accidente tanto el personal investigador de la CIAF como el de la Guardia Civil, después de haber recogido todo el material probatorio que consideraron pertinente, y sin que se adoptara ninguna medida cautelar sobre la zona o los materiales abandonados y sin precintar, quedando los cupones expuestos al deterioro», señala la introducción del informe.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, publicó el documento en ‘X’, en respuesta a un oficio que la Guardia Civil presentó ante la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro (Córdoba), el cual menciona la retirada de materiales de soldaduras por parte de Adif «sin advertirlo ni solicitarlo», según confirmaron fuentes del caso.
Puente destacó la problemática diciendo: «Cuando te haces eco de lo que cuenta la fachobulosfera pasa esto. Vivimos en la era de la desinformación y de la intoxicación. Aquí está (adjunto) la introducción del informe de caracterización de los restos, que no se llevó ni la Guardia Civil ni la CIAF, y que Adif tuvo la precaución de preservar.» Esta afirmación se hizo en referencia a una información de RTVE, que citó el oficio de la Guardia Civil, adelantado por el diario ‘ABC’.
El informe de Ineco fue elaborado para dar trazabilidad a la retirada y posterior depósito en la base de mantenimiento de alta velocidad de Hornachuelos (Córdoba) de soldaduras pertenecientes a la cabecera sur del puesto de banalización (PBA) de Adamuz, tras el accidente ocurrido el 18 de enero.
En este documento se sostiene que el material fue trasladado a la base «sin que haya sido manipulado o alterado, y estando en todo momento a disposición judicial». Además, se detalló previamente la ubicación en vía de estas soldaduras antes de su retirada.
Material en riesgo de pérdida
Fuentes de Adif aseguraron que si no hubieran retirado y custodiado en sus instalaciones esas piezas, que ni la Guardia Civil ni la CIAF llevaron, habrían acabado «en cualquier vertedero» una vez iniciados los trabajos de recuperación de las vías el 26 de enero.
Asimismo, puntualizan que el material que se retiró pertenecía a las vías con dirección a Madrid, es decir, en las que no se produjo el descarrilamiento. «Todo se trasladó a un edificio de mantenimiento de Adif en Hornachuelos, siempre a disposición judicial y policial. El día 30, la Guardia Civil volvió y requirió material, indicándole que estaba en Hornachuelos, donde ha estado siempre a su disposición», apuntaron.
Finalización del trabajo policial
Óscar Puente también publicó un extracto de un auto del Juzgado de Adamuz en el que se detalla que la Guardia Civil dio por finalizadas todas las mediciones, actuaciones y recogida de evidencias en su oficio del 27 de enero.
El ministro enfatizó: «Que no se los llevó ni la CIAF ni la Guardia Civil, no lo digo yo, lo dice la Guardia Civil en su oficio de 27 de enero, recogido en el auto del Juzgado de Adamuz en el que se autoriza a Adif a reconstruir la vía, donde se indica que todas las mediciones, actuaciones y recogida de evidencias por parte de la Guardia Civil han finalizado.»
En ese mismo oficio, al que ha tenido acceso, el agente instructor manifiesta que el 22 de enero «recibió orden verbal del jefe de Área de Adif, para que se procediera a la retirada de cupones de raíl, entre los que hay soldaduras, y su traslado hasta la base de mantenimiento AVE, lo que se llevó a cabo entre la noche y madrugada del citado día 22 y el 23 de enero».
