El exministro José Luis Ábalos. / JJ Guillén / Archivo
Madrid, 17 de diciembre de 2023. El exministro José Luis Ábalos compareció en el Tribunal Supremo durante una vista que definió su situación de prisión provisional. En su alegato, Ábalos enfatizó que no tenía intención de fugarse, afirmando: “He tenido la oportunidad de irme, pero estoy aquí”.
El exministro hizo esta declaración después de que el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, solicitara su ingreso en prisión preventiva, una medida que posteriormente acordó el juez Leopoldo Puente, así como también el ingreso de su antiguo asesor, Koldo García.
Ábalos, quien fue ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE, se lamentó de ser objeto de un “juicio preventivo” y de “una pena anticipada”. Ante el tribunal, recordó que ya habían recopilado suficiente información sobre él: “Saben cómo vivo, qué gano, cómo gasto, se conocen todo de mi vida”.
El exministro insistió en que, si realmente hubiera querido fugarse, habría tenido numerosas oportunidades para hacerlo. Mencionó que no había solicitado permisos para salir de España ni para disfrutar de vacaciones con sus hijos, a quienes ha negado este derecho precisamente para evitar hacer tal petición.
Ábalos también subrayó su presencia semanal en el Congreso y añadió que, más allá de esa actividad, vivía en “una especie de arresto domiciliario, asediado por los medios de comunicación día y noche, con una actuación que parece parapolicial”.
“No tengo segunda residencia ni siquiera en España”
El exministro exclamó: “No tengo dónde ir, no tengo segunda residencia ni siquiera en España, cómo la voy a tener en el extranjero”, subrayando que toda su familia dependía de sus ingresos como diputado, incluyendo a un hijo menor de edad. Advirtió que la medida de prisión significaba una privación de ingresos, lo que complicaría aún más su situación familiar.
Ábalos también manifestó haber escuchado “claramente” en la semana previa a su declaración que se iba a ordenar su ingreso en prisión. Sin embargo, a pesar de esa incertidumbre, no se fugó.
“He tenido la oportunidad de irme, pero estoy aquí”, no solo por arraigo y no tener dónde ir, sino también convencido de su inocencia. Entiende la medida de prisión como un “escarmiento, una pena anticipada antes de que tenga una sentencia justa”.
“Si hay una sentencia y una sanción justa y en derecho, uno la tiene que asumir, pero de modo preventivo y en estas fechas (a una semana de Nochebuena) la verdad es difícil de comprender no solo desde el punto de vista jurídico, sino del personal”, concluyó el exministro.
Ese mismo día, se celebró también la vista de su antiguo asesor Koldo García, quien pidió al juez que entendiese que todo el mundo tiene derecho a “aprender día a día y poco a poco”. “Lo único que le puedo decir, señoría: no me voy a ir a ninguna parte”, afirmó García.
