La muerte de Willie Colón este sábado en Nueva York, a los 75 años, reabre uno de los capítulos más influyentes de la música latinoamericana: su alianza con el panameño Rubén Blades redefinió la salsa en los años setenta y décadas después derivó en una disputa judicial.
Hacia la mitad de la década de 1970, el conocido ‘chico malo de El Bronx’ creaba las melodías de la salsa mientras que el panameño escribía las letras, impulsando juntos una nueva estética que convirtió al género en una crónica social de América Latina y el Caribe.
La relación entre ambos salseros se forjó principalmente bajo Fania Records, el sello discográfico fundado en Nueva York por el artista dominicano Johnny Pacheco y el empresario estadounidense Jerry Masucci en 1964, el cual se dedicó a producir a grandes músicos latinoamericanos afincados en Estados Unidos.
Los inicios de Colón y Blades se remontan a 1975 con la canción ‘El Cazanguero’ y su primer álbum conjunto ‘Metiendo Mano!’ en 1977, que incluye la canción ‘Pablo Pueblo’, un relato sobre la dura vida de un obrero golpeado por la pobreza, que dio paso al movimiento de la “salsa con consciencia social”.

“(El dúo fue fundamental), la prueba es lo que grabaron. Sobre todo el LP ‘Siembra’, donde se refleja ese concepto de letras que hablan de la realidad de un continente de lucha, de resistencia y de banderas”, explicó a EFE el investigador musical, escritor y melómano panameño, Mario García Hudson.
En 1978, el dúo creó su disco más exitoso ‘Siembra’ con obras tan sonadas como ‘Pedro Navaja’ y ‘Plástico’; y en 1980, ‘Maestra Vida’, una ópera salsera que narra la sociedad de la clase trabajadora latinoamericana a través de los personajes Carmelo da Silva y Manuela Pérez en un barrio popular.
Colón y Blades sentaron los cimientos de un subgénero de la salsa, alejándose de las letras tradicionales de amor o fiesta para contar historias crudas de la realidad urbana latinoamericana. En la década de 1980, ambos comenzaron a labrar sus carreras en solitario y su último álbum conjunto fue ‘Tras la Tormenta’, en 1995.
La disputa legal tras un concierto en San Juan
No obstante, los salseros desembocaron en una enemistad que duró más de 20 años. El conflicto entre Blades y Colón ocurrió en 2003, cuando después de reunirse en un concierto en el Estadio Hiram Bithron, en San Juan, para celebrar los 25 años de ‘Siembra’, Colón acusó a Blades de no pagarle la suma de dinero convenida.
Blades señaló que para el evento, producido por los puertorriqueños Ariel Rivas y César Sainz, cobraría 350.000 dólares y que, tras pagar los gastos de hotel, músicos y pasajes aéreos, entre otros, dividiría el sobrante en partes iguales con Colón.
Enemistad tras concierto en Puerto Rico
Sin embargo, el abogado de profesión y exministro de Turismo de Panamá aseguró que solo recibió 68.000 dólares, y Colón lo demandó en mayo de 2007 alegando que le debía 115.000 dólares por los honorarios del concierto.
Finalmente, en 2013, un juez de un tribunal puertorriqueño decidió a favor de Blades, encontrando que la promotora del concierto en efecto recibió el dinero de los artistas y lo usó para pagar deudas de la empresa sin permiso.
Ambos también se presentaron en varias ocasiones en Puerto Rico, pero por separado. En la última presentación en Panamá el año pasado durante los Premios Juventud, Colón interpretó ‘La murga de Panamá’, compuesto por él y Lavoe en 1970.
Reconocidos salseros expresaron a EFE en 2025 su anhelo de que en algún momento ambos hicieran las paces y se reencontrasen para grabar al menos una canción y provocar millones de vítores en el mundo, un deseo que nunca llegó a término.
Pese a este distanciamiento, el cantante panameño dedicó hoy unas breves palabras a su compañero en redes sociales bajo la promesa de ampliarlas más adelante: “Acabo de confirmar lo que me resistía a creer: Willie Colón efectivamente ha fallecido. A su esposa Julia, a sus hijos, familia y seres queridos envío mi sentido pésame”.
