El portavoz del PP en las Cortes Valencianas, Juan Francisco Pérez Llorca, se encuentra en el centro de la negociacón entre su partido y Vox respecto al futuro del Gobierno valenciano. Según fuentes de la formación de Santiago Abascal, las conversaciones avanzan positivamente, aunque persisten ciertas dudas sobre los compromisos por parte de los populares.
La situación actual
Las fuentes de Vox han expresado su optimismo, aunque también han manifestado desconfianza acerca de la posibilidad de que el PP intente «borrarse» tras asumir ciertos compromisos. Esta evaluación se produce horas antes de que Juanfran Pérez Llorca, el síndic del PP en Les Corts Valencianes y secretario general del PPCV, registre formalmente su candidatura para presidir la Generalitat en sustitución de Carlos Mazón.
El Partido Popular ha decidido apurar el tiempo y, por lo tanto, realizará el registro de la candidatura de Pérez Llorca este miércoles. Sin embargo, Vox aún no ha confirmado su apoyo a la investidura, lo que es crucial dado que los trece diputados autonómicos de Vox son necesarios para que el PP mantenga el control sobre la Comunidad Valenciana.
No hay acuerdo todavía
«No hay acuerdo todavía», aseguran las fuentes, que explican que aún quedan aspectos por concretar, como el contenido exacto de la declaración que deberá leer el candidato para formalizar el pacto de investidura. También es fundamental definir las partidas presupuestarias que permitirán desarrollar las políticas comprometidas por Pérez Llorca.
Desde Vox, se niega cualquier interés por volver a entrar en el Gobierno en esta ocasión y su postura es la de avanzar con tranquilidad y sin prisa. «Se trata de avanzar poco a poco», reiteran, dispuestos a continuar la negociación hasta el mismo día del debate de investidura.
De hecho, no descartan la posibilidad de que sea necesario esperar hasta el discurso de Pérez Llorca para ratificar el respaldo de sus diputados. Las fuentes de Vox insisten en que ya han presentado sus condiciones; si el PP acepta, se establecerá un acuerdo, pero de lo contrario, la comunidad podría enfrentarse a nuevas elecciones.
