La temporada de reproducción de la cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris) correspondiente al año 2025 ha traído consigo datos muy positivos para esta especie, que es la más amenazada de los humedales españoles. Gracias a la restauración ecológica y a una productividad sin precedentes, se han registrado 172 hembras reproductoras y 1.427 crías, un incremento significativo respecto a años anteriores según el Grupo de Trabajo de la especie, coordinado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y en colaboración con las comunidades autónomas donde habita.
Incremento notable en la productividad
Las cifras muestran un notable aumento en la productividad en el último año, con un 32 % más de hembras reproductoras y un 77 % más de pollos nacidos en comparación con 2024, año en que se registraron cifras récord con 130 hembras con polladas y 806 pollos. Este análisis refuerza la idea de que estamos viendo el mejor escenario reproductor de la especie en las últimas dos décadas y que la productividad global se mantiene en niveles favorables.
Resultados por comunidad autónoma
En 2025, Andalucía se destaca como el principal núcleo de reproducción, con 108 polladas y 948 pollos. Le sigue la Comunidad Valenciana, que registró 49 hembras con pollos y 375 pollos. Más alejadas se encuentran las Islas Baleares (6 hembras y 30 pollos), la Región de Murcia (5 hembras y 42 pollos), Cataluña (3 hembras y 25 pollos) y Castilla-La Mancha (1 hembra y 7 pollos). La tendencia observada indica una recuperación sostenida de la cerceta pardilla desde 2021, impulsada por acciones de conservación y restauración de su hábitat, enmarcadas en el proyecto LIFE Cerceta Pardilla.
Condiciones ambientales favorables
Los resultados positivos en la recuperación de la especie también se deben a las condiciones hidrológicas favorables de los últimos dos años, especialmente en el entorno del Guadalquivir. Esta tendencia permitirá evaluar con mayor precisión el impacto de las medidas de conservación y la resiliencia de la especie en un contexto climático cambiante.
A la luz de estos resultados, es esencial continuar con el esfuerzo iniciado en 2018 cuando se declaró a la cerceta pardilla en situación crítica. Las acciones contemplan el inicio del proyecto LIFE y la aprobación de la Estrategia para la conservación de la cerceta pardilla, focha moruna, malvasía cabeciblanca y porrón pardo.
Resiliencia ante el cambio climático
El análisis de la serie consolida el mejor escenario reproductor de la especie en las dos últimas décadas, mostrando que la productividad global del conjunto de la población se mantiene en niveles favorables.
Entre las medidas a seguir está el mantenimiento del seguimiento coordinado a nivel estatal a través del Grupo de Trabajo, la conservación de los humedales más relevantes para la especie y el análisis de la variabilidad interanual asociada al régimen hídrico, especialmente en áreas sujetas a estrés hídrico recurrente.
Este grupo de cooperación entre administraciones ambientales y expertos se reúne anualmente para compartir datos poblacionales de este pato catalogado como crítico en España, así como para evaluar los avances en las acciones de conservación y establecer nuevos acuerdos.
El crecimiento reciente de ejemplares es visto como un rayo de esperanza para la biodiversidad ibérica. La evolución positiva demuestra que las políticas de conservación sostenidas en el tiempo pueden revertir situaciones críticas, aunque los expertos insisten en que la especie seguirá requiriendo protección constante para asegurar su futuro y consolidar su recuperación en los próximos años.
