
MADRID, 15 Feb. (EUROPA PRESS) – La escritora e historiadora María José Rubio presenta ‘La marquesa y Bonaparte’, una novela que se basa en hechos históricos y combina la geopolítica con el amor. Esta obra rescata la figura de Mariana de Waldstein, marquesa de Santa Cruz, una de las «grandes damas ilustradas» del Madrid de finales del siglo XVIII. La autora reivindica que «el poder, el arte y el amor» asociados a la protagonista son auténticas armas políticas.
Rubio ha señalado en una entrevista que «la novela no es solo romántica», describiéndola como un relato geopolítico en el que Madrid se convierte en un entorno clave para la política europea del año 1800. «Es una novela de ideas en la que se plantean conflictos como la tensión entre el deber y el deseo, el ejercicio del poder, la ambición, la diplomacia y el papel del arte como herramienta política», explica la autora.
Uno de los objetivos de Rubio con esta novela era «permanecer fiel o generar la fidelidad del lector masculino» al integrar de manera indisoluble los temas de «poder, intriga, diplomacia, ambición, corrupción y guerra» con «la parte emocional». «No puede separarse la propia historia de amor de la historia de guerra», ha subrayado.
Además, indicó que le interesaba que el lector masculino encontrara en la novela «ideas políticas y una reflexión sobre el ejercicio del poder», mientras se siente atraído por una historia de amor, que siempre cautiva. De hecho, en un primer momento, el título de la novela iba a ser «más masculino».
Respecto al auge de la novela histórica, Rubio prefirió hablar de «novela basada en hechos históricos». Su intención no es solo reconstruir una época, sino invitar al lector a reflexionar. En este sentido, subraya que la novela integra de forma inseparable la intriga política, el arte y la emoción, considerándolos como «auténticas armas políticas».
Mujeres «extremadamente inteligentes»
Mariana de Waldstein, una mujer extranjera integrada en la élite ilustrada madrileña y una de las primeras académicas de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, «destacó por su libertad personal y su desafío a las normas sociales de su tiempo», como asegura la escritora.
Rubio explica que «ella representa el desear o proponer una libertad que está por encima de las reglas cortesanas en las que encajó, como extranjera casada con un aristócrata español». Mariana representa a una generación de mujeres del último tercio del siglo XVIII que «fueron pioneras en el acceso al conocimiento, la gestión de instituciones civiles y la participación activa en la vida cultural y política».
Según la escritora, las mujeres ilustradas del siglo XVIII «eran extraordinariamente inteligentes, porque buscaban las grietas donde podían desarrollarse libremente en un mundo aún lleno de etiquetas políticas y sociales».
Por otro lado, Rubio ha señalado que el origen de su novela proviene de una investigación histórica previa que, inicialmente, iba a concluir en una biografía. Sin embargo, el descubrimiento de la relación entre Mariana de Waldstein y Luciano Bonaparte, hermano de Napoleón y primer Bonaparte que pisa España, la llevó a optar por la ficción narrativa como el mejor vehículo para contar una trama que consideró «demasiado poderosa».
