Los reyes Felipe y Letizia viajarán a Roma este jueves para ser recibidos en audiencia por el papa León XIV en el Vaticano. Esta visita precede a la que realizará el pontífice a España en junio, en respuesta a la invitación oficial de Felipe VI y de la Conferencia Episcopal Española.
Además de la audiencia en el Vaticano, el rey participará en una histórica ceremonia: la toma de posesión de su cargo como protocanónigo de la basílica Santa María la Mayor de Roma, una tradición que ha sido reservada a la monarquía española durante siglos. A primera hora del viernes, Felipe VI y la reina Letizia se reunirán con el papa en su biblioteca privada, marcando así la segunda ocasión que se encuentran con León XIV.
El año pasado, el 18 de mayo, los reyes saludaron al papa en la basílica de San Pedro después de la solemne ceremonia que dio inicio a su pontificado. En aquella oportunidad, transmitieron su deseo de que el papa pudiera visitarlos en España pronto. Este encuentro permitirá nuevamente a la reina Letizia ejercer el privilegio de vestir de blanco ante el papa, una tradición exclusiva para las reinas de países católicos. Este acto simboliza el agradecimiento a las casas reales que se mantuvieron fieles a la Iglesia católica cuando otras naciones se volvieron hacia las iglesias protestantes.
Visita del Papa a Madrid
León XIV responderá a la invitación de los reyes con una visita programada entre el 6 y el 12 de junio a Madrid, Barcelona y Canarias, lo que será su cuarto viaje internacional desde que asumió el pontificado. Este será también el primer viaje de un papa a España en 15 años, desde la visita de Benedicto XVI en 2011, y el primero durante el reinado de Felipe VI.
Tras la audiencia con el papa, los reyes se trasladarán a la basílica Santa María la Mayor de Roma, que junto con las de San Pedro, San Juan de Letrán y San Pablo Extramuros, es una de las cuatro basílicas papales, vinculada a la monarquía española desde hace siglos.
Reyes Católicos
La relación histórica entre la monarquía española y la basílica se remonta a los Reyes Católicos, quienes donaron parte del oro traído de América para decorar su interior, conservando aún hoy parte de esa herencia. En 1603, Felipe III puso la basílica bajo su protección real, y en 1647, el papa Inocencio X, a petición de Felipe IV, instituyó la Obra Pía de Santa María la Mayor. Este acuerdo estableció que se celebrarían oraciones y actos litúrgicos en honor a la Corona española a cambio de una renta anual al cabildo del templo.
En la entrada de la basílica, donde el papa Francisco eligió ser sepultado, aún se erige una estatua de Felipe IV. La estrecha conexión de Santa María la Mayor con la monarquía fue confirmada por la bula papal ‘Hispaniarum fidelitas’, promulgada por el papa Pío XII en 1953, con lo que todos los reyes españoles se convirtieron en ‘Protocanónigos Honorarios’ del Cabildo Liberiano de la basílica. Por último, los reyes eméritos Juan Carlos I y doña Sofía visitaron la basílica por última vez en 2018 para la inauguración de la nueva iluminación de Santa María la Mayor.
