El debate sobre la propuesta de Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática ha tomado un giro significativo en Europa, especialmente en España. El presidente Pedro Sánchez ha calificado la iniciativa como «un error histórico» asegurando que «la competitividad se garantiza por la sostenibilidad y no por debilitar nuestros compromisos climáticos» durante la presentación del pacto.
Reacción política en España ante la flexibilización europea
El núcleo de la propuesta presentada por la Comisión Europea (CE) consiste en flexibilizar los objetivos de emisiones para los fabricantes. En particular, se apuesta por compensar un 10 % del volumen total de CO2 emitido por las flotas nuevas en 2035 mediante reducciones previas a lo largo de la cadena de valor.
Asimismo, Bruselas abre la puerta a que determinados híbridos enchufables y vehículos eléctricos con motor de combustión como generador sigan comercializándose a partir de esa fecha. Un eje relevante de esta propuesta es la apuesta por pequeños coches eléctricos asequibles producidos en el continente.
El impacto en fabricantes y la competitividad del sector
La asociación de fabricantes de automóviles y camiones Anfac estima que esta propuesta permite compaginar de una forma más eficaz la necesidad de reducción de emisiones de CO2 con el mantenimiento de la competitividad y el empleo en Europa. Al respecto, afirmaron que esto reafirma la ambición climática del sector y del continente, tal como se apuntó en un comunicado este miércoles.
Un primer paso necesario en un contexto donde el esfuerzo aislado de los fabricantes europeos, sustentado principalmente en una política basada en multas, podría haber penalizado el empleo y la competitividad, así como el cumplimiento de los objetivos climáticos.
Qué cambia la Comisión Europea en los objetivos climáticos
En línea con el posicionamiento de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), la cual dio la bienvenida a estas propuestas, se reconoce la necesidad de mayor flexibilidad y neutralidad tecnológica para que la transición ecológica sea un éxito.
Por su parte, la patronal de la distribución de vehículos, Ganvam, ha celebrado la propuesta de la Comisión Europea, la cual está orientada a garantizar el acceso de la clase media y trabajadora a la movilidad eléctrica mediante el impulso de modelos asequibles.
Las posiciones enfrentadas de Gobierno, industria y opositores
Mientras que la Plataforma para los Combustibles Renovables ha advertido que la rebaja de exigencias en los objetivos de emisiones para el automóvil de 2035 no aborda la realidad de la cadena de valor de la industria, quedando con una flexibilidad muy limitada.
En el ámbito político, el PP ha valorado positivamente las decisiones de la Comisión Europea en su política de automóvil, considerándola adecuada al introducir más pragmatismo y neutralidad tecnológica para combinar la descarbonización con la competitividad y el empleo industrial.
Cómo afecta esta propuesta a los compromisos de 2035
«Los objetivos climáticos deben acompasarse al ritmo de la tecnología, la economía y la sociedad, no imponerse por decreto a costa del empleo industrial y del bolsillo de las familias. Neutralidad tecnológica y competitividad, esa es la vía», ha subrayado el vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible del PP, Alberto Nadal en un comunicado este miércoles.
Finalmente, la Asociación Española de Renting de Vehículos (AER) ha considerado positivo que se escuchen las necesidades industriales y de movilidad en busca de la competitividad y de la simplificación de cargas, a raíz de la propuesta de la Comisión Europea para rebajar las exigencias de emisiones contaminantes para el automóvil.
