La capilla ardiente del periodista Fernando Ónega, fallecido este martes, abrió sus puertas este miércoles en la Casa de Galicia de Madrid. Desde las 10:00 de la mañana, familiares y amigos íntimos fueron los primeros en llegar para presentar sus respetos.
Su esposa, Ángela, y sus hijas, Cristina y Sonsoles Ónega, acudieron a primera hora para recibir el féretro del periodista, quien falleció a los 78 años. En el lugar, se han colocado decenas de coronas y ramos de flores en honor a su memoria.
Una de las primeras personalidades en acudir al velorio fue Alberto Aza, exjefe de la Casa del Rey y del gabinete del expresidente del Gobierno Adolfo Suárez. También estuvo presente el expresidente Mariano Rajoy. Aza expresó su agradecimiento hacia Ónega, describiéndolo como “un profesor, un maestro del periodismo, un personaje irrepetible», destacando su sentido común, su inteligencia y su inmenso respeto por los demás.
En el interior de la capilla ardiente, que permanecerá abierta hasta las 21:00 horas, un grupo de gaiteros rindió homenaje al periodista lucense, nacido en Mosteiro (Pol).
La reina en la capilla ardiente de Fernando Ónega
La reina Letizia también se presentó en la capilla ardiente, recordando a Ónega como «un profesional al que todos nos queríamos parecer» durante los años 90, cuando estudiaba periodismo. Al llegar a la Casa de Galicia, Letizia dijo: «Vengo a dar un abrazo y a reconocer una profesión; el periodismo, un medio; la radio y a un profesional artesano que es Fernando Ónega.»
Letizia, emocionada, rememoró cómo todos los estudiantes de la facultad de Ciencias de la Información de Madrid consideraban a Fernando Ónega un referente en el campo del periodismo. «Me ha acompañado toda la vida a través de la radio», agregó. Además, mencionó que tuvo la suerte de conocer a una de sus hijas durante su carrera como redactora, lo que hizo que Ónega pasara de ser un ícono a convertirse en el padre de su amiga.
La reina también comentó que el rey habría querido asistir para «honrar» a Fernando Ónega, pero que, en ese mismo momento, lo esperaban en Sevilla un grupo de personas con diferentes discapacidades. Letizia recordó las “palabras amables” que compañeros de diversas radios y programas dedicaron al fallecido, citando a Carlos Alsina, de Onda Cero, quien declaró que Fernando era “un trabajador incansable”. Por ello, la reina concluyó: “Descanse ya tranquilo Fernando Ónega.”
