
En Madrid, 22 de febrero (EUROPA PRESS) – La banca de inversión ha mostrado su rechazo a la reforma del mercado eléctrico propuesta por el Gobierno italiano de Giorgia Meloni. Esta reforma busca abaratar el precio mayorista de la electricidad a partir del 1 de enero de 2027. La propuesta se basa en excluir el coste del CO2 del precio marginal de la luz generada en ciclos combinados de gas, trasladando ese coste directamente a los consumidores, lo cual no genera confianza en su posible aplicación.
Los analistas advierten que «descarbonizar artificialmente el precio marginal desafía la esencia del ETS, cuyo objetivo es incentivar la inversión en renovables mediante la señal de precio del CO2».
JP Morgan asegura que la decisión de eliminar el carbono del cálculo del precio marginal de la electricidad representa un desafío estructural para el diseño del mecanismo del EU ETS. El propósito del ETS no es solo gravar las emisiones de carbono, sino también incentivar el desarrollo de energías limpias, aumentando los precios de la electricidad a través de la inclusión de los costes del carbono. «Vemos un riesgo no despreciable de que la propuesta italiana no sea aprobada», advierten los analistas de la entidad.
Además, Mediobanca subraya que «los países europeos no pueden eliminar unilateralmente los precios del carbono de la dinámica de formación de precios de la electricidad, ya que esto iría en contra de la estructura del mercado de generación europeo; por ello, vemos difícil la implementación de esta medida».
Fuentes del sector destacan que esta reforma, presentada como un alivio para las familias italianas, supone en realidad una redistribución del coste del carbono que rompe con el diseño del mercado europeo y con los fundamentos del EU ETS. La iniciativa es vista como un movimiento político interno con un claro destinatario: «el electorado italiano».
Los analistas estiman que el Gobierno busca un enemigo externo en Bruselas, aunque son conscientes de que la medida entra en conflicto con la normativa europea de ayudas de Estado. Goldman Sachs cree que el rediseño «será probablemente impugnado por la UE», ya que los Estados miembros no pueden alterar unilateralmente los principios fijados en la Directiva de Energía.
Por su parte, ICIS – Independent Commodity Intelligence Services, una organización especializada en información, análisis y precios de mercados energéticos, coincide en la inviabilidad de la propuesta. Expertos jurídicos opinan que el artículo clave del decreto energético italiano, el mecanismo de compensación del coste del CO2, difícilmente será aprobado por la Comisión Europea, porque su beneficio se dirige solo a una categoría específica de productores, contradiciendo la Directiva ETS.
Esta reforma podría alterar exportaciones y aumentar sustancialmente la generación a gas, lo que va en la dirección opuesta a los objetivos climáticos. La propuesta ha sorprendido tanto a la industria italiana como a Bruselas y al resto de Estados miembros, sobre todo porque la reforma del mercado eléctrico europeo fue aprobada hace menos de un año y medio, en junio de 2024. Italia y otros países aún no han implementado los pilares fundamentales de esta reforma.
Presión sobre el precio de la electricidad para 2027
Desde que se conoció la propuesta, el precio de la electricidad para 2027 en Italia ha aumentado de 86 euros por megavatio hora (MWh) a 90,5 euros/MWh. Asimismo, España también ha experimentado un ligero repunte en sus futuros, pasando de 53,5 a 55 euros/MWh, mientras que el CO2 ha subido de 68,7 a 72,4 euros por tonelada.
Italia, sin el desarrollo renovable de España ni su capacidad nuclear, enfrenta precios persistentemente más elevados. Se estima que para 2027 su electricidad será un 65 % más cara, y en lo que va de año, el ‘pool’ italiano promedia 126 euros/MWh, en comparación con los 48 euros/MWh españoles.
De esta manera, mientras Italia busca medidas excepcionales, países con un ‘mix’ eléctrico más competitivo, como Francia y España, se opondrán y continuarán con estrategias basadas en electrificación y desarrollo renovable, como acaba de anunciar París.
