El rey Felipe VI habló durante la ceremonia de inauguración del X Congreso Internacional de la Lengua este miércoles en Arequipa (Perú). En su discurso, el monarca lanzó un mensaje de concordia, reivindicando la lengua como una herramienta «para buscar la paz y el consenso» y para «potenciar la voz de las naciones hispanohablantes» en un contexto global incierto.
Un mensaje de unidad en tiempos de crisis
Arequipa (Perú) fue testigo de un evento significativo cuando el rey Felipe VI lanzó un mensaje de unidad en el marco del X Congreso Internacional de la Lengua Española. «En un tiempo en que la diplomacia es tan necesaria, nuestra lengua ha de servir para buscar la paz y procurar el consenso», enfatizó durante la sesión solemne en el Teatro Municipal de Arequipa. A este evento asistieron distintas autoridades, incluido el secretario general de la Cancillería peruana, Eric Anderson, quien representó al gobierno tras la reciente destitución de la expresidenta Dina Boluarte.
“Conversación en torno a lo que une”
Ante un congreso marcado por la inestabilidad política en Perú y el enfrentamiento entre las principales instituciones organizadoras, Felipe VI destacó la importancia de que esta reunión sea un «ejemplo de comunidad de valores: una conversación en torno a lo que une, no a lo que separa». El rey de España también subrayó que la lengua es «parte nuclear de un todo de la Hispanidad que perdura en el tiempo y que bien puede reforzar nuestras capacidades futuras ante la creciente complejidad del mundo».

El monarca expresó su confianza en que el congreso sirva para reflexionar sobre «cómo podemos dar a nuestra lengua un enfoque aún más estratégico, que nos ayude a proyectar nuestra voz sobre un panorama global incierto». La ceremonia coincidió con la visita del rey a la Casa Museo de Mario Vargas Llosa, un espacio simbólico que representa a más de 600 millones de hablantes de español.
Ninguna lengua es una barrera
En su discurso, Felipe VI abordó el mestizaje y la interculturalidad, señalando que «vivimos en un mundo mestizo» y que «ninguna lengua nació para ser barrera ni muro». También reflexionó sobre la importancia del lenguaje claro y la inteligencia artificial, mencionando que en tiempos de «informaciones inmediatas y no siempre veraces», se debe insistir en la «proximidad, la sencillez y la transparencia». Definió esta necesidad como una «síntesis de un discurso claro y accesible».
En este sentido, el rey destacó el «encomiable trabajo» de la Red Panhispánica de Lenguaje Claro y Accesible, reciente celebrante de su segunda convención en Lima. Sobre la inteligencia artificial, añadió que es fundamental para la segunda lengua del planeta por número de hablantes nativos: «Sigamos trabajando juntos para que la IA se nutra también del español; y de fuentes que ayuden a preservar la calidad, la corrección y la unidad —dentro de la diversidad— de la lengua».
En la sesión solemne, también intervinieron Luis García Montero, del Instituto Cervantes, Santiago Muñoz Machado, de la Real Academia Española, y diversos autores y académicos. Después de la ceremonia, Felipe VI participó en un almuerzo ofrecido a autoridades en el Convento de Santa Catalina de Siena y en la sesión plenaria de homenaje a Mario Vargas Llosa.
