El Senado de EEUU tumba el proyecto de ley de financiación
MADRID, 7 de octubre de 2025 (EUROPA PRESS) – El Senado de Estados Unidos ha rechazado este lunes el proyecto de ley sobre financiación que permitiría mantener el funcionamiento del Gobierno federal hasta el próximo 21 de noviembre, extendiendo así durante una semana más un cierre que ya afecta a más de un millón de trabajadores.
Este rechazo representa el quinto intento fallido por parte del Senado, con una votación que resultó en 52 votos en contra y 42 a favor. Para que el proyecto hubiera sido aprobado, se requerían al menos 60 votos favorables, lo que implica que los republicanos necesitaban el apoyo de siete demócratas, o de ocho si Rand Paul continuaba oponiéndose a la iniciativa.
En esta ocasión, los senadores Angus King, independiente por Maine, y los demócratas Catherine Cortez Masto, por Nevada, y John Fetterman, por Pensilvania, se unieron a los republicanos. Sin embargo, esto no fue suficiente para obtener el apoyo que necesitaban, lo cual dejó al partido del presidente Donald Trump frustrado por no cosechar más aliados.
Reacciones ante la votación
El líder de la minoría demócrata del Senado, Chuck Schumer, expresó que «estamos listos para trabajar con los republicanos para reabrir el Gobierno y poner fin a la crisis sanitaria que enfrentan decenas de millones de estadounidenses». Schumer recordó que «se necesitan dos partes para negociar» e instó a los senadores republicanos y al presidente a «sentarse a la mesa de negociaciones».
Tras la votación, Trump utilizó su cuenta de Truth Social para culpar a los senadores demócratas del cierre del Gobierno, criticando su decisión «en medio de una de las economías más prósperas, incluyendo un mercado bursátil récord». Además, afirmó que «lamentablemente, esto ha afectado a muchos programas y servicios en los que confían los estadounidenses, y no debería haber ocurrido», insistiendo en su disposición a negociar únicamente si el Gobierno se reabre.
Contexto del cierre gubernamental
A pesar de que los republicanos controlan actualmente ambas cámaras del Congreso, su limitada mayoría en el Senado les otorga a los demócratas la oportunidad de presionar, especialmente en asuntos como el programa sanitario conocido como Obamacare. Este programa ha sido objeto de críticas por parte de la Administración Trump, en paralelo a un aumento en la retórica antiinmigración, a pesar de que los migrantes indocumentados no pueden beneficiarse de los subsidios que ofrece.
