
MADRID 6 Mar. (EUROPA PRESS) — El precio del crudo de calidad Brent, de referencia para Europa, alcanzaba este viernes los 91,84 dólares, el nivel más alto desde abril de 2024. Esto representa una subida superior al 7% respecto al cierre de ayer, lo que amplía el incremento acumulado a un 26% desde el pasado viernes, antes del ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, marcando así una de las semanas más alcistas desde 2020.
Por su parte, el coste de cada barril de petróleo West Texas Intermediate (WTI), referencia para Estados Unidos, aumentó más de un 10% en la sesión, llegando a un máximo intradía de 89,61 dólares, su cifra más alta desde octubre de 2023, con una revalorización semanal cercana al 30%.
Esta escalada en los precios energéticos refleja el agravamiento de la situación en Oriente Próximo como consecuencia de la reciente agresión de Israel y Estados Unidos a Irán, así como la amenaza de cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán. Además, varios países del Golfo Pérsico han advertido sobre el impacto de la guerra en las exportaciones energéticas y la economía mundial.
En este contexto, el ministro de Energía de Catar, Saad al-Kaabi, ha señalado que la guerra en Oriente Próximo podría llevar a que todos los exportadores de energía de la región suspendan la producción en cuestión de semanas, lo que podría elevar el precio del petróleo a 150 dólares por barril y «hundir las economías mundiales».
Al-Kaabi comentó al diario británico ‘Financial Times’ que, incluso si la guerra cesara de inmediato, su país tardaría «semanas o meses» en normalizar el suministro, y anticipó que todos los productores que aún no han declarado fuerza mayor lo harán «en los próximos días» si las condiciones no cambian.
Por otro lado, ‘The Wall Street Journal’ informa que Kuwait ha comenzado a reducir su producción en algunos yacimientos debido a la falta de espacio para almacenar más crudo, considerando limitar su capacidad de bombeo y refinado a lo que sea necesario para el consumo interno.
Asimismo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que no habrá acuerdo con Irán más allá de una rendición incondicional y la elección de un líder que satisfaga los deseos de Washington. Trump repitió esta estrategia previamente usada en Venezuela y comentó en redes sociales: «No habrá acuerdo con Irán, salvo una rendición incondicional y tras la elección de un gran líder aceptable».
Vuelco en el Mercado Petrolero
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha manifestado que sigue atentamente la situación en la región, incluyendo las posibles repercusiones de una interrupción prolongada del flujo energético a través del estrecho de Ormuz. Aunque las instalaciones de producción han resultado prácticamente indemnes a los ataques, la interrupción en el flujo de petróleo está llevando a algunos operadores a cerrar producción.
A pesar de que el mercado petrolero mundial había registrado un superávit significativo desde principios de 2025, antes de los ataques se esperaba que la oferta mundial de crudo superara considerablemente la demanda en 2026. No obstante, se advierte que «interrupciones prolongadas del suministro podrían llevar al mercado a un déficit».
Los inventarios mundiales de petróleo han aumentado a más de 8.200 millones de barriles en 2025, su nivel más alto desde 2021, lo que proporciona un colchón de seguridad ante interrupciones del suministro.
En un intento por desescalar la tensión en los mercados, Estados Unidos ha tomado varias medidas en las últimas horas, incluyendo el anuncio de que permitirá la venta de petróleo ruso a India durante 30 días, así como la posibilidad de recurrir a la reserva estratégica de petróleo (SPR), que actualmente cuenta con 415 millones de barriles.
Según los analistas de ING, si el Gobierno estadounidense decidiera reducir la SPR a los niveles proyectados para 2023, se podría esperar una liberación de alrededor de 68 millones de barriles.
Petróleo a Más de 100 Dólares
Además, diversos analistas internacionales prevén que el precio del barril de petróleo podría superar ampliamente los 100 dólares si el acceso al estrecho de Ormuz se ve restringido durante cuatro a cinco semanas. Los expertos en materias primas de ING sugieren que tres meses de interrupción total «llevarían el petróleo por encima de los 100 dólares». Mientras que analistas de Schroders advierten que cada semana adicional de corte probablemente aumente la preocupación del mercado, indicando que un bloqueo prolongado podría llevar a precios históricamente altos.
La gestora de inversiones pronostica que si el conflicto se extiende durante meses, los precios podrían superar los máximos históricos previos, alcanzando un rango entre 150 y 200 dólares por barril.
Xavier Chapard, estratega de LBP Asset Management, comentó que el riesgo de una conmoción en los mercados energéticos similar a la de 2022 «sigue pareciendo limitado», dado los fundamentos favorables del mercado petrolero antes de esta crisis y los intereses políticos en juego.
El Estrecho de Ormuz: Principal Arteria para el Petróleo y el Gas
El estrecho de Ormuz es crucial como ruta de transporte de petróleo y gas a nivel mundial, transportando alrededor de uno de cada cinco barriles de petróleo. Cualquier interrupción en esta vía tiene un impacto inmediato en la economía global, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA).
Tras el reciente ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, el estrecho de Ormuz ha cobrado especial protagonismo en la economía global, reavivando la inquietud sobre qué sucedería si su cierre se prolongara en el tiempo.
La práctica demuestra que Ormuz actúa como una puerta restringida por la que transita casi todo el petróleo y gas que sale del Golfo Pérsico hacia el resto del mundo, siendo el punto de partida de las exportaciones de grandes productores de la región como Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Irán. La mayoría de los volúmenes que transitan por el estrecho no cuentan con rutas alternativas para salir de la región.
Situado entre Omán e Irán, el estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo. El flujo de petróleo a través de este estrecho promedió 20 millones de barriles diarios en 2024, representando aproximadamente el 20% del consumo mundial de líquidos petrolíferos, según la EIA.
Los flujos a través de Ormuz en 2024 y el primer trimestre de 2025 representaron más de una cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo y alrededor de una quinta parte del consumo global de petróleo y productos derivados. Además, aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de gas natural licuado (GNL) también transitó por Ormuz en 2024, mayormente proveniente de Qatar.
