El último Consejo de Ministros ha aprobado un nuevo real decreto destinado a la protección de las praderas de fanerógamas marinas, en particular de Posidonia oceanica y Cymodocea nodosa, situadas en el Mediterráneo. Esta normativa busca prevenir el deterioro y las alteraciones significativas de estos ecosistemas, que son esenciales para el equilibrio ecológico en la región.
Impacto ecológico de las fanerógamas marinas
Las praderas de fanerógamas marinas son consideradas uno de los ecosistemas más valiosos del Mediterráneo. Su elevada biodiversidad y los servicios ambientales que proporcionan son cruciales para el medio ambiente. Sin embargo, estas áreas pueden tardar décadas en recuperarse tras sufrir daños.
Estas praderas actúan como sumideros de carbono, mejoran la calidad del agua y ofrecen refugio y zonas de cría para diversas especies marinas, según lo señaló el ministerio correspondiente.
Medidas de protección establecidas
El nuevo decreto establece un régimen de protección que limita la creación de nuevas instalaciones y la infraestructura en zonas donde se localizan estas praderas, tales como gasoductos, oleoductos y cables submarinos. Además, se imponen restricciones a actividades potencialmente contaminantes, incluyendo vertidos líquidos y sólidos que puedan alterar el estado de estos ecosistemas.
Gestión de la conservación y minimización de impactos
La normativa también prohíbe el fondeo de embarcaciones sobre las praderas, identificado como una de las principales causas de su degradación. Para mitigar estos impactos, se promueve el uso de sistemas de fondeo de bajo impacto, que buscan compatibilizar los usos recreativos con la conservación de estos vitales ecosistemas marinos.
Asimismo, se abordará la gestión de restos vegetales acumulados en las playas, conocidos como arribazones, reconociendo su función ecológica.
Mejora del conocimiento científico
El decreto refuerza el conocimiento científico sobre las praderas de fanerógamas mediante el establecimiento de un plan de seguimiento de su estado de conservación. Se contempla la elaboración y actualización de la delimitación cartográfica de estos hábitats, lo que proporciona una base importante para futuras intervenciones y mejoras en las prácticas de conservación.
Estas medidas buscan asegurar la sostenibilidad y protección de las praderas marinas en el Mediterráneo, promoviendo la preservación de este ecosistema crítico frente a diversas amenazas. Con este nuevo reglamento, se espera que las normativas continúen evolucionando hacia una mayor protección y respeto por el medio ambiente marino.
