El Consejo de Ministros, a propuesta del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha aprobado la declaración como Bienes de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Monumento del Teatro de la Comedia y del Auditorio Nacional de Música, ambos situados en Madrid.
Esta declaración implica, según lo establecido por la Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español, la aplicación de la máxima categoría de protección. Los expedientes para obtener esta declaración fueron iniciados en julio en el caso del Auditorio Nacional y en septiembre para el Teatro de la Comedia.
Teatro de la Comedia
El Teatro de la Comedia es una obra del arquitecto Agustín Ortiz de Villajos y actualmente alberga la sede de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, dependiente del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), un organismo estatal del Ministerio de Cultura. Este edificio es un ejemplo del estilo de los teatros decimonónicos, con un diseño sobrio y una fachada de inspiración clásica. La sala principal del teatro, con forma de herradura, cuenta con un escenario de madera y un techo decorado con pinturas de José Vallejo y Galeazo, representando un cielo transparente con efectos tridimensionales de arquitectura árabe.
Ortiz de Villajos decidió emplear hierro en su estructura y decoración, lo que convierte al Teatro de la Comedia en un emblemático ejemplo de la arquitectura de hierro madrileña. Inaugurado el 18 de septiembre de 1875, el teatro tiene una rica historia que incluye la celebración de estrenos de obras de importantes autores del Siglo de Oro español.
En 1915, un incendio destruyó el interior del teatro, el cual fue reconstruido por los arquitectos Luis Bellido y José López Sallaberry. A lo largo de su historia, ha sido el escenario de importantes obras, incluyendo actuaciones de temática social y política en los años 70, así como el primer desnudo del teatro español durante el franquismo, con la obra ‘Equus’. En 1998, el Ministerio de Cultura adquirió el teatro, que sufrió una extensa reforma desde su cierre en 2002 hasta su reapertura en 2015.
Auditorio Nacional de Música
El Auditorio Nacional de Música se inauguró en el año 1988 y se ha consolidado como uno de los principales centros de creación y representación musical en España. Su construcción fue llevada a cabo por el arquitecto José María García de Paredes, quien recibió asesoramiento de ingenieros alemanes en acústica.
El diseño del edificio destaca por su sencillez y serena integración urbana, con un exterior que discurre paralelo a la calle Príncipe de Vergara, donde las fachadas presentan ritmos uniformes. En el interior, el edificio está organizado en tres cuerpos separados por juntas estructurales de dilatación: la Sala Sinfónica al norte, la Sala de Cámara al sur y el cuerpo de servicios generales en el centro.
Para lograr un aislamiento adecuado del ruido, se implementó un sistema de dobles puertas con exclusas profundas. La acústica de las salas fue calculada meticulosamente, priorizando la calidad sonora, lo que se refleja en la selección y distribución de los asientos, además de la cubierta de madera de nogal que adorna las dos salas. En la actualidad, el Auditorio Nacional alberga representaciones de artistas de renombre internacional y es sede de la Orquesta y Coro Nacionales de España, la Joven Orquesta Nacional de España y el Centro Nacional de Difusión Musical.
