El nivel del mar en buena parte de las costas del planeta es más alto de lo que daban por hecho muchos estudios utilizados para calcular inundaciones, daños y planes de adaptación. Un trabajo publicado en Nature concluye que más del 99% de las evaluaciones revisadas manejó de forma inadecuada la altura del mar y la elevación del terreno, una base esencial para saber qué zonas están realmente en peligro.
Conviene aclararlo bien. No significa que el océano haya pegado un salto repentino de 30 centímetros de un día para otro. Lo que revela el estudio es que muchas evaluaciones partían de una referencia equivocada y, por tanto, estaban reduciendo el riesgo real en numerosos litorales. Esto altera significativamente el mapa del problema.
La Comparación entre el Nivel del Mar y el Terreno
La clave está en cómo se compara la altura del mar con la del terreno. En numerosos trabajos se ha utilizado el llamado “geoide”, una superficie teórica basada en la gravedad y la rotación de la Tierra, como si representara el nivel real del mar en la costa. Sin embargo, el mar de verdad no se comporta de esta forma. Las corrientes, el viento, las mareas, e incluso la temperatura y la salinidad del agua, también influyen. Por ello, en muchos lugares, la superficie marina medida resulta estar entre 20 y 30 centímetros por encima de lo que se asumía de media.
Análisis de Publicaciones Científicas
Los autores revisaron 385 publicaciones científicas sobre riesgos costeros y el aumento del mar. Su conclusión es contundente. En la gran mayoría de los estudios, faltaba una integración correcta entre los datos del océano y los del relieve, y solo una fracción mínima realizó bien ese ajuste. Aproximadamente el 90% de los estudios asumía, además, el nivel del mar a partir de esos modelos teóricos, en lugar de utilizar mediciones costeras reales. En el fondo, el fallo ocurrió en el punto de partida.
Impacto en las Comunidades Costeñas
¿Qué significa esto en la práctica para quienes viven cerca de la costa? Que con una subida relativa del nivel del mar de 1 metro, habría entre un 31% y un 37% más de superficie por debajo del mar de lo que calculaban muchas evaluaciones previas. En términos de población, el ajuste es aún más grave, ya que la cifra aumenta entre un 48% y un 68%, alcanzando entre 77 y 132 millones de personas expuestas. No es poca cosa.
Las mayores diferencias aparecen sobre todo en el Sur Global, con especial incidencia en el Sudeste Asiático y el Indo Pacífico, donde en algunos puntos el nivel medio del mar medido puede superar en más de un metro a lo que marcaban esos modelos globales. Traducido a la vida diaria, esto puede anticipar problemas en barrios costeros, carreteras, puertos, cultivos y redes de drenaje. El reloj, en esos lugares, puede estar corriendo más rápido de lo previsto.
Importancia de la Corrección Técnica
Philip Minderhoud, uno de los autores, lo resume de forma clara: “si quieres saber la altura del terreno respecto al nivel del mar, primero tienes que llevar ambos datos al mismo marco de referencia”. Esa corrección técnica, que puede parecer pequeña, tiene implicaciones muy reales para la adaptación costera, la financiación climática y las decisiones públicas. Porque si la base está errónea, el plan también puede quedarse corto.
El estudio ha sido publicado en Nature.
