
BRUSELAS 6 Mar. (EUROPA PRESS) – La Comisión Europea ha declarado que el impacto del conflicto en Oriente Medio en los mercados energéticos europeos es «manejable» y no plantea, por el momento, riesgos para el suministro, a pesar de la volatilidad generada por la suspensión del transporte a través del estrecho de Ormuz.
Reuniones y Evaluaciones
Esta conclusión ha sido alcanzada tras la primera reunión del nuevo grupo de trabajo de la Unión Energética sobre Seguridad, convocada para evaluar la situación del sector en el contexto de la escalada de tensiones en la región.
Incertidumbre en el Mercado
La Directora General de Energía de la Comisión, Ditte Juul Jorgensen, ha indicado que «la volatilidad refleja incertidumbre más que realidades del mercado» y ha asegurado que la UE está preparada para afrontar posibles perturbaciones, a pesar de su alta dependencia como importador neto de energía.
Seguridad del Suministro
Bruselas ha enfatizado que «no existen actualmente preocupaciones sobre la seguridad del suministro», dado que el abastecimiento europeo tanto de petróleo como de gas «está diversificado» a nivel global. Esto, según el Ejecutivo comunitario, permite gestionar la exposición del bloque a las tensiones geopolíticas actuales.
Estabilización de Precios
Además, la Comisión ha señalado que los precios del gas en el índice de referencia europeo TTF se han estabilizado en torno a los 50 euros por megavatio hora, después de la volatilidad vista en los mercados energéticos en los últimos días.
Almacenamiento de Gas
Aunque los niveles de almacenamiento de gas se encuentran en cifras relativamente bajas tras un invierno frío, «hay tiempo suficiente» para rellenar las reservas en los próximos meses. La Comisión informa que la UE cuenta con una capacidad estratégica de almacenamiento de gas de 100.000 millones de metros cúbicos y una capacidad de regasificación de gas natural licuado (GNL) de 250.000 millones de metros cúbicos, actualmente utilizada solo a la mitad.
Colaboraciones Internacionales
Finalmente, Bruselas ha reafirmado el uso de la Plataforma Energética de la UE, establecida al inicio de la crisis energética en 2022, y mantiene contactos con socios internacionales como Japón y Corea del Sur, así como con países proveedores y actores del sector energético.
