La Presidencia de la COP30 ha presentado un llamativo informe titulado «Un llamado a la aceleración, la cooperación y el coraje». En este contexto, Correa do Lago destaca que el planeta se aproxima a puntos de inflexión climáticos irreversibles. Sin embargo, sostiene que aún hay esperanza si se activan «puntos de inflexión positivos» mediante transformaciones tecnológicas, sociales y económicas orientadas a un desarrollo bajo en carbono.
«Mantener vivo el objetivo de limitar el calentamiento en 1,5 °C aún es posible, siempre que la cooperación internacional se enfoque en catalizar círculos virtuosos de transformación acelerada», afirmó Correa do Lago.
El documento insta a las partes a transformar las «brechas de ambición, financiación y tecnología» en «palancas de progreso» y a hacer de la implementación acelerada un nuevo parámetro de ambición ante la urgencia climática.
Tres prioridades en Belém
La Presidencia de la COP30 identifica tres prioridades para esta transformación: reforzar el multilateralismo, conectar el régimen climático con la vida y la economía reales, y acelerar la ejecución del Acuerdo de París.
Correa do Lago subraya que la COP30 será la primera conferencia en la que todo el ciclo de políticas del Acuerdo de París, incluidas las contribuciones nacionales (NDC), los planes de adaptación y los informes de transparencia, estará plenamente operativo. Este avance marcará una nueva fase del régimen climático internacional.
El informe alerta que, al igual que la temperatura global, la selva amazónica también está próxima a un punto de colapso sin retorno. No obstante, asegura que los esfuerzos realizados contra la deforestación pueden impedir que se llegue a ese límite.
Entre los logros destacados, se menciona la caída del 50 % en la deforestación de la Amazonía que ha sido alcanzada en los dos últimos años por el gobierno brasileño del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Esto sirve de ejemplo de que impedir el colapso aún es posible.
Asimismo, se resalta el lanzamiento del Fondo de Bosques Tropicales para Siempre, un novedoso mecanismo financiero propuesto por Lula durante la Cumbre de líderes de la COP30. Este fondo tiene como objetivo pagar a los países que mantengan la selva en pie.
«La COP30 debe ser la COP de la verdad», concluye Correa do Lago, quien enfatiza que en Belém, la ciencia debe transformarse en solidaridad y la verdad en acción.
