La Paz (EFE).- Este lunes, las autoridades municipales, representantes del folclore boliviano y un grupo de danzarines se unieron en una manifestación para reivindicar al icónico personaje del Pepino, uno de los símbolos del carnaval de La Paz. La movilización se debe a la supuesta «apropiación» de esta figura en una festividad religiosa en Puno, Perú.
El encuentro, que se llevó a cabo en el centro de La Paz, reunió a danzarines disfrazados de pepinos, quienes lucían trajes coloridos y máscaras similares a las de un arlequín. Estos expresaron su descontento por el uso del personaje en el país vecino, argumentando que se lo presenta «como si fuera peruano».
Napoleón Gómez, presidente de la Organización Boliviana de Defensa y Difusión del Folklore (Obdefolk), expresó la indignación de los bolivianos, afirmando: «Estamos molestos porque las autoridades del Gobierno de Perú no han sabido frenar la mentira de los puneños; el Gobierno, políticos, traficantes y negociantes de cultura se han apropiado indebidamente y lo están queriendo convertir en legal”.
Asimismo, Gómez exigió a las autoridades y a la población peruana «respeto a la cultura boliviana, al país y a las danzas bolivianas», añadiendo que no están en contra de que otros bailen, pero sí de que se apropien indebidamente de su cultura.
El conflicto por el personaje del Pepino
Gómez continuó denunciando que las autoridades de Puno “quieren acusar a los bolivianos de plagiadores cambiando la historia, tergiversando las teorías para su conveniencia”. Pidió que su mensaje de reivindicación llegue a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a la Organización de los Estados Americanos (OEA) y a otras instancias internacionales, argumentando que «no se puede permitir el atropello a la cultura boliviana».
Un danzarín disfrazado de Pepino solicitó a «los hermanos peruanos» que no les roben su folclore, enfatizando que el Pepino «ha nacido en La Paz”. Los manifestantes marcharon hacia la embajada de Perú en Bolivia, demandando respeto por el personaje del carnaval paceño y anunciaron que se tomarán otras medidas al respecto.
Este conflicto surge luego de que las autoridades de la Alcaldía de La Paz denunciaran «la apropiación indebida» del personaje durante el lanzamiento de la Festividad de la Virgen María de la Candelaria 2026, en Lima. Además, recordaron que el Pepino fue declarado como personaje tradicional del carnaval paceño por la Ley Municipal Autonómica que avala su presencia desde 1900, representando así «una herencia histórica».
El Pepino simboliza la picardía, la alegría y el desenfreno característico del carnaval de La Paz, que junto al ch’uta y la cholita, una mujer aimara boliviana, introducen costumbres aimaras en la celebración, incluyendo el agradecimiento a la Pachamama o Madre Tierra por sus frutos.
