El Gobierno de Aragón ha declarado de interés autonómico tres proyectos promovidos por Biogás Power para la construcción de plantas de valorización y generación de biogás en Lupiñén (Hoya de Huesca), Agón (Campo de Borja) y Bujaraloz (Monegros). Estas instalaciones representan una inversión proyectada de 70,4 millones de euros, lo que se traduce en un significativo impulso para la economía local y la creación de empleo.
Impacto en el empleo y la economía
Se estima que durante la fase de construcción se crearán 210 puestos de trabajo directos y 60 indirectos. En la fase de operación, se prevé la generación de 45 empleos directos y otros 60 indirectos. El plazo de ejecución de estos proyectos se fijó en 24 meses tras la obtención de las licencias y autorizaciones necesarias.
Proceso productivo y beneficios ambientales
El proceso de generación de biogás se basa en la digestión anaerobia a partir del tratamiento de subproductos orgánicos. Los residuos utilizados provendrán de origen ganadero, agrícola y agroalimentario. Los productos finales de estas plantas serán biometano y digestato, este último como enmienda orgánica comercializada para uso agrícola como fuente de nutrientes.
Cada planta contará con áreas de recepción y preparación de materias primas, unidades de digestión y producción de biogás, sistemas de purificación y zonas de separación de fracciones sólida y líquida del digestato. Además, se incluirán infraestructuras auxiliares como accesos a las plantas, tendido eléctrico y conexiones a gasoductos para la inyección del biometano a la red existente.
Más proyectos de biogás en Aragón
También se han declarado de interés autonómico tres proyectos de gestión de residuos no peligrosos promovidos por Ric Energy en San Esteban de Litera, Calanda y Caspe, con una inversión conjunta prevista de 61,6 millones de euros. Se estima que estos proyectos generarán entre 95 y 125 puestos de trabajo durante la construcción, además de 47 empleos en la fase de operación y entre 47 y 60 en logística, alcanzando un total de hasta 232 puestos de trabajo.
El objetivo principal de estas instalaciones es producir biometano a partir de residuos orgánicos, con opción de inyección a la red de gas. Se prevé un periodo de desarrollo y construcción de hasta 44 meses, con una producción anual equivalente a 153.000 megavatios hora y una reducción esperada de más de 90.000 toneladas de CO2 al año.
Importancia del respaldo local y sostenibilidad
La vicepresidenta del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, resaltó en una reciente rueda de prensa que estas plantas son parte de un sector que está en auge y están vinculadas con la economía circular y la sostenibilidad. Vaquero también indicó que el Gobierno no paralizará estos proyectos mientras cumplan con la normativa y los requisitos necesarios.
Se destaca la importancia de que los ayuntamientos apoyen estos proyectos, considerando que representan una oportunidad para la creación de empleo y el desarrollo económico local. Además, se indicó que la evaluación de impactos y olores corresponde al Instituto Aragonés de Gestión Ambiental, el cual exige medidas específicas para prevenir efectos negativos en infraestructuras cercanas.
Con estas iniciativas, Aragón avanza hacia una transición energética más justa y descentralizada, potenciando áreas rurales y consolidando su rol como una región líder en energías renovables en España mientras se alinea con los objetivos de descarbonización nacionales y europeos.
