La protagonista detrás de esta innovación es la empresa londinense Dearman, quien ha desarrollado un motor que usa nitrógeno líquido como combustible, una idea que podría cambiar la historia de la industria automotriz tal como lo hacen los robotaxis que están conquistando el mundo.
El funcionamiento de este motor es simple pero muy ingenioso, ya que en lugar de quemar combustible o usar baterías, el motor de nitrógeno líquido utiliza pistones que se activan mediante la expansión del nitrógeno. Cuando el nitrógeno líquido entra en contacto con un fluido que le transmite calor, se evapora y se expande de golpe, creando una fuerza que mueve el vehículo; y lo mejor de todo es que, lo único que sale por el escape es aire limpio.
¿Nitrógeno, hidrógeno o electricidad?
El nitrógeno líquido se posiciona como un gran competidor para los motores eléctricos y de hidrógeno, ya que combina lo mejor de ambos mundos. Soluciona el problema de la autonomía limitada y los largos tiempos de recarga que tienen los coches eléctricos. Por otro lado, el hidrógeno tiene la ventaja de usar baterías, pero su producción es bastante costosa, lo que ha frenado su adopción masiva. En cambio, el nitrógeno es mucho más abundante, fácil de manejar y, sobre todo, más barato.
Sin embargo, no todo puede ser perfecto. Esta tecnología enfrenta varios retos, comenzando por su almacenamiento, ya que para que el nitrógeno se mantenga líquido, necesita estar en condiciones que soporten temperaturas por debajo de los –200 ºC. Este factor añade un costo y una complejidad logística que son los principales obstáculos a superar. Aunque ya se cuenta con experiencia en materiales criogénicos, todavía no estamos ante un producto listo para el consumidor en las carreteras.
Los prototipos de la empresa Dearman son funcionales, pero el siguiente paso es la escalabilidad y la reducción de costos. Si este sistema logra superar estos retos, el próximo capítulo de la movilidad global podría estar alimentado por algo tan simple como el aire que nos rodea.
Sin duda, el motor de nitrógeno líquido tiene potencial para revolucionar la industria automotriz e incluso competir con los motores eléctricos y con la nueva gasolina del siglo XXI. Sin embargo, la empresa tiene varios retos por resolver. Pero, si lo logran, muy pronto disfrutaremos de un motor económico, eficiente y amigable con nuestro planeta.
