José Ángel González (c), exnúmero dos de la Policía, llegó al juzgado en Madrid. Según sus letrados, la agente que le ha denunciado por presunta agresión sexual busca únicamente «causar el mayor mal» e insinuar que existía una relación de jerarquía entre ambos, con el objetivo de obtener una pensión sustancial.
En un escrito enviado al juzgado especializado en violencia sobre la mujer que investiga el caso del ex director adjunto de la Policía Nacional, los abogados de la defensa se refieren a las declaraciones de González y la agente presentadas ante el juez durante una audiencia el pasado martes. Solicitan que se inicie un apercibimiento contra el letrado de la acusación por haber revelado públicamente detalles de las actuaciones judiciales, según informan fuentes judiciales.
Piden que no haga más manifestaciones
Los letrados solicitan que el letrado Jorge Piedrafita sea apercibido «para que se abstenga de realizar nuevas manifestaciones públicas que revelen, tergiversen o valoren el contenido de esta instrucción, especialmente si dichas manifestaciones son contradictorias con los hechos del procedimiento y con la solicitud de mantener plena reserva» del caso.
Afirman que el letrado ha trasladado el contenido de las declaraciones «de manera claramente selectiva y contando falsedades», omitiendo partes del testimonio y el contenido de un audio que evidencian las múltiples contradicciones de la denunciante.
Además, concluyen que la agente se presenta como víctima «una persona que accede al domicilio por propia voluntad con un arma reglamentaria; que permanece por propia voluntad; requiriendo continuamente información de forma inquisitiva; que fue invitada varias veces a marcharse; que adopta una actitud cariñosa; que reclama más atención; que se despide con un ‘adiós cariño, nos vemos el domingo’».
«La realidad es que se trata de una persona celosa, posesiva y resentida, cuya única intención es causar el mayor daño a mi mandante; en caso de obtener una sentencia condenatoria, podría recibir hasta el 200 % de su salario en concepto de pensión por su probable jubilación», añaden los letrados.
Lo que la agente declaró
La agente, según el escrito, alega estar en acto de servicio cumpliendo órdenes de alguien que ni siquiera es su superior jerárquico, lo que a su vez ella misma reconoce. Asegura que «ya había denunciado en varias ocasiones a otro compañero con quien mantuvo una relación previa, con un resultado judicial desfavorable».
La defensa destaca que la agente admitió que fue al piso de González voluntariamente para confirmar si él le mentía sobre otras supuestas relaciones. No abandonó el lugar porque requería explicaciones.
Asimismo, la agente inicialmente negó haber dicho a González «nos vemos el domingo», y no recordó si expresó «adiós cariño», como se escucha en el audio que presentó como prueba. El juez preguntó varias veces a ambos sobre esta declaración.
También reconoció que tras la supuesta agresión sexual, realizó una llamada a González, aunque niega que la haya hecho hasta en seis ocasiones, como refleja un documento introducido en la causa por su abogado.
