El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado este miércoles la orden ministerial para la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) del año 2026, dando así el pistoletazo de salida a las cuentas públicas del próximo ejercicio. La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, explicó que este anuncio se realiza tras el Consejo de Ministros, confirmando que la orden se publicaría hoy en el BOE.
La mencionada orden es un instrumento crucial para que los diferentes ministerios inicien su interacción con el Departamento de Hacienda con vistas a la elaboración de las nuevas cuentas públicas. Según el texto, los ministerios deben remitir sus propuestas de gasto y los articulados del anteproyecto antes del 12 de septiembre a la Dirección General de Presupuestos.
A pesar de ello, Montero aclaró que, en los meses previos, Hacienda ya había mantenido contactos informales con los distintos ministerios para conocer sus necesidades y los nuevos proyectos que desean incluir en las cuentas públicas. Las líneas transversales de los Presupuestos buscan fomentar un mejor desarrollo económico, la redistribución de la riqueza y la ampliación de la capacidad para ofrecer servicios públicos, especialmente a las poblaciones más vulnerables, como los jóvenes y aquellos que enfrentan problemas de vivienda.
El Gobierno prevé presentar los Presupuestos y, posteriormente, observar cómo se comportan los grupos políticos en la votación de las enmiendas a la totalidad, que podrían rechazar las cuentas. Sin embargo, para ello, el Ejecutivo necesita primero aprobar el conocido ‘techo de gasto’ y los objetivos de estabilidad presupuestaria y deuda pública, los cuales serán sometidos a votación «en breve» en el Congreso de los Diputados. Con este proceso en marcha, existen dudas sobre si el proyecto completo de Presupuestos podrá presentarse en septiembre.
Objetivos de los PGE para 2026
En el contexto de la orden, el Gobierno sostiene que el crecimiento económico «sostenible e inclusivo» de España ha sido posible gracias a las inversiones y reformas del Plan de Recuperación, programado para finalizar en agosto de 2026. Los Presupuestos de 2026 incluirán fondos de este Plan, permitiendo así culminar diversas reformas e inversiones en áreas cruciales como la transición ecológica, la digitalización, la cohesión territorial y social, y la igualdad.
El Ejecutivo enfatiza que los PGE para 2026 continuarán impulsando un crecimiento «sostenible, justo e inclusivo», favoreciendo la modernización y competitividad de la economía. Se espera que estas cuentas contribuyan a la creación de empleo en sectores de alto valor añadido, reforzando el Estado de Bienestar mediante el blindaje de servicios públicos esenciales, independientemente de la administración competente.
Modernización de Defensa e Impulso a las Empresas
Además, los PGE seguirán apostando por políticas que fomenten la creación de viviendas asequibles y la sostenibilidad medioambiental, considerando estas como factores de competitividad. Esto se lleva a cabo a través de reformas en áreas claves como la lucha contra la emergencia climática, la prevención de incendios forestales y la digitalización. El Gobierno también mantendrá sus compromisos en colaboración con socios estratégicos en defensa e innovación.
La modernización de las capacidades de defensa se establece como uno de los criterios prioritarios para la elaboración de las cuentas, garantizando la seguridad de la ciudadanía española y trabajando hacia un espacio comunitario de seguridad y defensa junto con socios europeos. Igualmente, se buscará favorecer la inversión productiva y facilitar liquidez a empresas afectadas por el actual contexto arancelario mundial, mediante líneas de avales que propicien el acceso a financiación y la preservación de la actividad productiva y del empleo en empresas tanto exportadoras como importadoras.
En resumen, los Presupuestos Generales del Estado para 2026 seguirán la hoja de ruta del Gobierno para abordar los retos contemporáneos y futuros de las sociedades avanzadas en un entorno de alta incertidumbre internacional, propiciando la prosperidad y competitividad económica y manteniendo el enfoque riguroso en la estabilidad presupuestaria.
