Coche volador. Un concepto que tiene un significado profundo en la historia de la humanidad. Desde tiempos inmemoriales, el ser humano ha buscado diferentes formas de movilizarse, y después de conquistar una, ha pasado directamente a la otra. Primero quiso conquistar la tierra y luego el cielo. Por eso, hoy podemos movilizarnos con coches propios, autobuses, trenes o aviones cuando necesitamos recorrer distancias más largas. Sin embargo, hay una tecnología que la humanidad todavía no ha podido conquistar del todo: la del coche volador.
Este modelo ha inspirado varios filmes y los guionistas han volcado en ellos lo que el imaginario colectivo pide a gritos. Se trata de un coche volador en el que el usuario puede ir volando donde desee. Si se materializara definitivamente, el tiempo de espera de varios viajes se acortaría y el tráfico ya no sería un problema, o puede que sí, pero de otra forma.
Podríamos estar a punto de vislumbrar el primer coche volador de la historia
La realidad es que el hombre ha tratado de desarrollar coches voladores en varias oportunidades, como fue el caso de este prototipo. Algunas personas incluso han fallecido en el intento de hacerlo funcionar. Sin embargo, esta vez podríamos estar muy cerca de lograrlo gracias a la nueva tecnología puntera.
La compañía californiana Alef Aeronautics ha dado un paso considerable hacia el futuro del transporte con su revolucionario Model A, un vehículo creado para funcionar tanto en carretera como en aire. A diferencia de otros prototipos, la mayoría de los cuales requieren de pistas de despegue, este modelo destaca por su innovación.
Características del Model A
El Model A será un monoplaza de aspecto retro y tendrá la capacidad de despegar y aterrizar verticalmente (eVTOL, por sus siglas en inglés) desde cualquier ubicación, sin necesidad de infraestructuras especiales. Su punto más innovador es su capacidad de conversión. Cuando está en vuelo, el chasis gira 90 grados hasta transformarse en una imponente ala fija aerodinámica, mientras que la cabina se mantiene nivelada, conservando al piloto estabilizado. El desarrollo del Model A ha durado más de lo previsto inicialmente.
En 2015, los ingenieros consideraron que esta pieza estaría lista en cuestión de seis meses. Sin embargo, no fue hasta el año 2019 que un piloto pudo volar por primera vez un prototipo a escala real.
El sueño del coche volador ya tiene el camino trazado
Draper Associates inyectó 3 millones de dólares en financiación inicial en 2018, un gran impulso para Alef. Esta inversión se dio después de una presentación ante Tim Draper, conocido por ser uno de los primeros inversores en SpaceX y Tesla.
Alef envió un comunicado a DW con varios detalles sobre su actual prototipo Model Zero. Se está utilizando únicamente para investigar y desarrollar lo que vendrá. El objetivo actual es apuntalar la tecnología que se instaurará en el Model A, su primera pieza comercial.
Se ha alcanzado el primer vuelo documentado y verificable de un coche volador con despegue vertical y sin ataduras, todo esto con el Model Zero. Así lo expuso su director ejecutivo, Jim Dukhovny, en una publicación social.
En esta línea, se ha difundido una filmación mostrando el desempeño de este modelo. En el video se observa cómo el vehículo flota por encima de un Lexus estacionado antes de aterrizar de forma suave al otro lado.
Precio del coche volador de Alef
Alef Aeronautics expresó ante DW que el vehículo contará con una autonomía en carretera de 321 kilómetros entre cargas. En su modo de vuelo, permitirá recorrer hasta 177 kilómetros. La empresa ha dedicado especial atención a la seguridad, con la instauración de diversas medidas de protección.
El modelo tiene entre triple y óctuple redundancia en todos sus componentes críticos. Además, cuenta con un paracaídas balístico y sistemas de detección y evitación de obstáculos. Con un valor fijado en 300.000 dólares, la marca ya habría reportado más de 3.200 pedidos anticipados.
La firma ya mira más allá del Model A. Alef Aeronautics tiene en su hoja de ruta el desarrollo de un Model Z de cuatro plazas para 2035, que se estima otorgará una autonomía de 640 kilómetros en carretera y 322 kilómetros en vuelo, además de añadir capacidad de vuelo autónomo.
No es un avión, no es un platillo. Es el primer coche volador de la historia que se avecina para llevarnos hacia el futuro. Si quieres saber más sobre esta propuesta, aquí te ampliamos la información.
