El ciclista danés Jonas Vingegaard (Team Visma | Lease a Bike) se adjudicó la sexta etapa de la Volta a Catalunya este sábado, una dura jornada sobre 158 kilómetros entre Berga y Queralt que hizo fácil el líder y favorito a llevarse la victoria final.
Vingegaard no encontró oposición pese a quedarse sin equipo en el descenso del temible Coll de Pradell, que lanzó Remco Evenepoel (Red Bull-BORA-hansgrohe), y la subida definitiva al Santuari de Queralt con rampas de hasta el 20% de pendiente. A dos kilómetros del final, el danés se escapó en solitario y logró su segunda victoria seguida en las carreteras catalanas, afianzando así su posición en la general.
El danés demostró estar a otro nivel y defenderá su maillot de líder este domingo en la última etapa en Barcelona, con el tradicional circuito de subidas al Castillo de Montjuïc, ahora con el francés Lenny Martinez (Bahrain Victorious) en segunda posición a 1 minuto y 20 segundos, y el alemán Florian Lipowitz (Red Bull-BORA-hansgrohe) en tercer lugar a 1 minuto y medio.
Con las miradas puestas en Vingegaard, tras su exhibición con victoria y liderato en La Molina este viernes, la Volta afrontó con altas expectativas de batalla una atractiva penúltima jornada, donde hace dos años se lució Tadej Pogacar. Tras una accidentada salida, que le costó la retirada por caída a Michel Hessmann (Movistar), no tardaron en producirse los ataques, hasta que 15 corredores formaron una escapada, entre ellos el español Marc Soler (UAE Team Emirates XRG), quien logró mantener una ventaja de dos minutos sobre el pelotón en la Coll de la Batallola.
La etapa llegó entonces a la esperada Coll de Pradell, pero no hubo movimientos significativos en la clasificación general. El puerto especial no fue aprovechado por nadie para tratar de recuperar el tiempo perdido el día anterior. Soler, Giulio Ciccone (Lidl-Trek), Embret Svestad-Bardseng (Ineos Grenadiers) y Richard Carapaz (EF Education-EasyPost) se mantuvieron en cabeza, pero la renta comenzó a disminuir.
Coronado el Sant Isidre, Ciccone se quedó solo y se desfondó, mientras el grupo de atrás, liderado por Remco Evenepoel, seguía en acción. El líder, sin equipo en la escapada definitiva, tras el trabajo del Team Visma, dejó fuera de combate al segundo en la general, Felix Gall (Decathlon).
A tan solo 10 kilómetros de meta, y enfilando la subida definitiva al Santuari de Queralt, las piernas que ya flojearon en La Molina no hicieron milagros. Vingegaard, ya con otros seis ciclistas en la parte delantera, dio el golpe definitivo sin despeinarse, a algo más de dos kilómetros de la meta, para meterle diez segundos a Martinez y Lipowitz. El danés demostró su calidad en la misma zona donde su gran rival, Pogacar, había logrado la victoria en 2024.
