
MADRID, 19 Mar. (EUROPA PRESS) – El Museo Arqueológico Nacional (MAN) ha iniciado la restauración de la colección de vidrios romanos de la familia Giralt de Arquer, cuyo valor patrimonial es «extraordinario», según la pinacoteca. Esta colección fue adquirida por el Ministerio de Cultura en 2023.
Esta iniciativa ha sido posible gracias a la firma de un convenio de colaboración, a través de la Asociación de Amigos del Museo Arqueológico Nacional (AMAN), con la Fundación Iberdrola España.
Detalles de la Colección de Vidrios Romanos
El conjunto está compuesto por un total de 187 piezas que cubren una amplia cronología. En su mayoría son objetos de vidrio soplado que van desde los años 30 a.C. hasta la época tardorromana, incluyendo un reducido grupo realizado en pasta vítrea con una datación anterior, en torno al 300-200 a.C.
Algunas de las piezas proceden de los talleres de Oriente Próximo y norte de África, un hecho de gran relevancia ya que es el lugar donde se origina la técnica para la elaboración del vidrio. Esto hace que sean más tempranas que las realizadas en Hispania, al haber sido creadas en el momento del surgimiento de dicha técnica.
El Vidrio a lo largo de la Historia
El vidrio, considerado el primer material reciclado de la historia, se expandió rápidamente al ser el soporte perfecto para recipientes destinados a conservar bebidas, alimentos, aceites y perfumes.
Dentro de la colección se pueden encontrar, entre otras, piezas de vajilla, objetos destinados a la cosmética y artículos de tocador. En su mayoría, se trata de exclusivos bienes de lujo. De entre los 187 ejemplares romanos, el MAN destaca por su singularidad los cuencos de costillas, el conocido biberón, el modiolus, la copa carchesium, las jarras flavias y los ungüentarios cuentagotas.
Estado de Conservación y Análisis de las Piezas
Aunque el estado de conservación del conjunto es, en general, bueno, en muchos casos las piezas muestran descamaciones del propio vidrio que es necesario consolidar, provocadas por el contacto directo con la tierra y la humedad durante siglos de enterramiento, señala el MAN.
Por otra parte, algunos de estos recipientes serán objeto de análisis, lo que podrá permitir, además, determinar talleres de producción y obtener datos sobre las materias que pudieron contener.
