Archivo – Senadora Laura Itzel Castillo defiende que México puede vender o regalar petróleo a Cuba por soberanía histórica – Cedida – Archivo
MADRID, 13 de marzo de 2023 – El asesor presidencial ruso, Kirill Dimitriev, ha comparado este viernes la postura de la Unión Europea, contraria al levantamiento temporal de las sanciones al petróleo de Rusia por parte de Estados Unidos, con un suicidio energético, instando a los «burócratas» europeos a enmendar sus errores.
Dimitriev ha señalado que «los burócratas de la UE quieren continuar con el seppuku energético de la UE y se oponen a la decisión estadounidense, ya tomada, de suavizar temporalmente las sanciones energéticas a Rusia para estabilizar el mercado». Esta afirmación hace referencia al suicidio ritual japonés que se emplea para restaurar el honor tras recibir críticas, en respuesta a la inquietud manifestada por el presidente del Consejo Europeo, António Costa, quien considera «muy preocupante» la medida por su impacto en la seguridad europea.
El presidente del Consejo Europeo ha explicado que «la decisión unilateral de Estados Unidos de levantar las sanciones a las exportaciones de petróleo ruso es muy preocupante, ya que afecta a la seguridad europea». En este contexto, Costa ha defendido que mantener e incluso aumentar la presión económica sobre Rusia es «decisivo para que acepte una negociación seria hacia una paz justa y duradera», considerando que las sanciones siguen siendo una de las principales herramientas para forzar a Moscú a negociar el fin de la guerra en Ucrania. «Debilitar las sanciones aumenta los recursos de Rusia para continuar la guerra de agresión contra Ucrania», añadía el portugués.
En respuesta a Costa, Dimitriev ha afirmado que «es mejor reconocer el error estratégico de la UE en materia energética al alejarse de la energía rusa». Según informes, Rusia estaría obteniendo cada día hasta 150 millones de dólares (130 millones de euros) en ingresos presupuestarios adicionales gracias a la venta de petróleo, tras el cierre efectivo del estrecho de Ormuz. Esto convertiría a Moscú en el principal beneficiario indirecto del conflicto en Oriente Próximo, desatado por Estados Unidos e Israel con sus ataques a Irán.
De acuerdo con cálculos del ‘Financial Times’, tras el cierre del paso de Ormuz, Rusia habría obtenido hasta el momento entre 1.300 y 1.900 millones de dólares (1.127 y 1.647 millones de euros) en ingresos extraordinarios por impuestos a las exportaciones de petróleo debido al aumento de la demanda de crudo ruso por parte de India y China. Así, para finales de marzo, de persistir esta situación, Moscú podría ingresar entre 3.300 y 4.900 millones de dólares (2.860 y 4.250 millones de euros) adicionales.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió este jueves una licencia para permitir la compra de petróleo ruso que ya haya sido cargado en buques, en un intento de «incrementar el alcance global del suministro existente», a pesar de las sanciones impuestas a Moscú a causa de la guerra de Ucrania. Esta interrupción del tráfico en el estrecho de Ormuz ha llevado al barril de Brent, referencia en los mercados europeos, a tocar de nuevo los 100 dólares.
Scott Bessent, titular del Departamento del Tesoro, anunció en redes sociales que «para ampliar el alcance global del suministro existente, se otorga una autorización temporal para que los países adquieran petróleo ruso actualmente varado en el mar». Sin embargo, indicó que «esta medida, de alcance limitado y a corto plazo, se aplica únicamente al petróleo que ya está en tránsito y no aportará beneficios financieros significativos al Gobierno ruso», subrayando que Moscú «obtiene la mayor parte de sus ingresos energéticos de los impuestos aplicados en el punto de extracción».
Bessent también destacó que «las políticas energéticas del presidente (Donald) Trump han impulsado la producción de petróleo y gas de Estados Unidos a niveles récord, lo que ha contribuido a la reducción de los precios del combustible para los estadounidenses trabajadores». A pesar del aumento en los precios del crudo -que ha superado los 100 dólares el barril y se sitúa en 95 dólares para el West Texas Intermediate (WTI)-, el secretario del Tesoro consideró que «el aumento temporal de los precios del petróleo es una perturbación temporal que, a largo plazo, beneficiará enormemente a nuestra nación y a nuestra economía».
Pese a esta valoración del secretario del Tesoro, la Administración de Donald Trump ha dado un paso más en sus intentos por aliviar la acuciada situación del mercado de hidrocarburos, sacudido estas semanas por el cierre efectivo -aun desmentido por Teherán- del estrecho de Ormuz. Por su parte, Moscú ha argumentado que la medida implica una admisión por parte de Washington de que los mercados necesitan el petróleo ruso. «Estados Unidos está reconociendo lo obvio: sin el petróleo ruso, el mercado energético mundial no puede mantenerse estable», afirmó Kiril Dimitriev en redes sociales.
