
– Kay Nietfeld/dpa
MADRID, 6 de marzo de 2023 (EUROPA PRESS) – La amenaza del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de cortar todas las relaciones comerciales con España por negarse a ceder sus bases militares para bombardear Irán es, según el analista de mercados Franco Macchiavelli, «jurídicamente imposible de ejecutar, económicamente contraproducente para los propios intereses de EEUU y políticamente hueca en el contexto del derecho internacional y el reglamento europeo».
El primer problema que confronta Trump para llevar a cabo esta amenaza es que España no tiene política comercial propia. Desde el Tratado de Roma de 1957, esta competencia es exclusiva de la Unión Europea (UE). «España no negocia aranceles, no firma tratados comerciales bilaterales y no puede ser objeto de sanciones comerciales unilaterales sin que esas sanciones afecten automáticamente a los otros 26 Estados miembros de la UE», explica Macchiavelli.
Además, el presidente de los EEUU tampoco podría invocar el instrumento legal basado en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). El Tribunal Supremo de EE.UU. ha dictaminado que no hay «potestad general para imponer aranceles», lo que limita aún más sus opciones.
La Balanza Comercial en Favor de España
De acuerdo con Macchiavelli, «la balanza comercial le da la razón a España y no a Trump». Durante el año pasado, el país ibérico exportó a EEUU bienes por valor de 16.700 millones de euros, mientras que importó 30.100 millones. Esto resulta en un déficit comercial de España, no de Estados Unidos. «Venden casi el doble de lo que compran en bienes físicos, y esa brecha se amplificó aproximadamente un 34% en 2025. Si alguien tiene incentivos económicos para no romper esta relación, es precisamente Estados Unidos», sostiene el experto.
En cuanto al comercio de servicios, que incluye turismo, servicios financieros y consultoría, la balanza se invierte. España ha logrado un superávit que ha pasado de 1.000 millones de euros en 2013 a más de 10.500 millones en 2024, multiplicándose por diez en la última década.
No obstante, Macchiavelli señala un punto crítico: la energía. España tiene una dependencia real, ya que EEUU es el principal proveedor de Gas Natural Licuado (GNL) y de petróleo. «Esta dependencia es sensible a nivel estructural y, aunque podría ser diversificable a medio plazo, en el contexto de crisis en el Estrecho de Ormuz, sería el único flanco donde la amenaza de Trump tendría mordiente real», defiende.
Entre los sectores españoles que están expuestos, se encuentran el agroalimentario de calidad (como el aceite de oliva y el vino), maquinaria, material eléctrico e industria de la moda. En cifras, el país norteamericano concentra cerca de una cuarta parte de las exportaciones españolas fuera de la UE.
En conclusión, Macchiavelli considera que la amenaza de Trump es «ruidosa». «No hay base legal para ejecutarlas, la lógica económica para hacerlo es contraproducente (salvo en materia energética) y, lo más relevante, la narrativa geopolítica para sostener dicho conflicto es la peor posible», concluye.
