Durante diez años, Gorden Wagener fue el jefe de diseño de Mercedes-Benz. Aunque actualmente ambos han tomado caminos separados, él ha aprovechado su cuenta en Instagram para presentar una reinterpretación ficticia del legendario Mercedes 300 SEL 6.3 AMG “Rote Sau” de 1971.
Wagener describe este proyecto como un showcar inédito: una versión futurista de la “Rote Sau” que lleva el espíritu del original al siglo XXI. En lugar de las tradicionales unidades de iluminación, esta versión moderna incorpora faros LED amarillos con un motivo de estrella, mientras que las luces traseras convencionales han sido completamente eliminadas. A pesar de estos cambios, la famosa pintura de carrera se mantiene como homenaje a su historia.
El original era un extremo en todos los sentidos: grande, pesado y sin compromisos, lo que lo hacía inusual para un coche de carreras con cuatro puertas. Los fundadores de AMG, Hans Werner Aufrecht y Erhard Melcher, decidieron desarrollar a partir del Mercedes-Benz 300 SEL 6.3 una berlina de carreras, que se convirtió en el primer vehículo de competición de la marca AMG.
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Con una ampliación de cilindrada a 6,8 litros, el motor V8 del “Rote Sau” ofrecía unas impresionantes 428 CV. Esto la convirtió en uno de los vehículos de cuatro puertas más rápidos de su época. Su debut tuvo lugar en las 24 Horas de Spa-Francorchamps, donde fue pilotado por Clemens Schikentanz y Hans Heyer. El resultado fue un primer puesto en su categoría y un segundo lugar en la clasificación general, un gran golpe para aquellos que habían menospreciado el proyecto.
Sin embargo, la suerte no estuvo siempre de parte del gigante rojo. En julio de 1971, Helmut Kelleners tuvo un accidente con el coche; se salió de la pista y chocó contra las barreras. Aunque él salió ileso, su tiempo en AMG llegó a su fin.
Tras reparaciones, la “Rote Sau” volvió a competir en las 24 Horas del Nürburgring antes de ser vendida a la empresa francesa de defensa Matra. Allí, se utilizó como vehículo de prueba para el desarrollo de neumáticos de avión y componentes de chasis. A principios de los años 90, se perdió su rastro, y se decía que el vehículo había sido desguazado.
Posteriormente, Mercedes-Benz reconstruyó una copia fiel según los planos originales, que fue realizada a mediados de los años 2000 y ahora sirve como referencia.
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Con su interpretación digital, Wagener otorga nueva vida al mito. Después de casi tres décadas en Mercedes-Benz, sigue estrechamente vinculado a la empresa y devuelve virtualmente a la palestra la berlina de carreras que en su momento fue considerada “demasiado grande, demasiado pesada”.
Esta moderna interpretación se inspira en elementos de diseño actuales, como los de los modelos S-Class o CLA, utilizando gráficos de luz LED con motivo estelar. Además, los faros de carreras han sido sustituidos por anillos LED luminosos. La pintura se adhiere claramente al modelo histórico, al igual que las distintivas llantas de cinco radios al estilo de 1971.
No obstante, es llamativo que en la parte trasera no aparecen luces en las imágenes publicadas, un detalle inusual que deja espacio a especulaciones. Quizás esta digital “Rote Sau” sea solo el primer paso en una serie de leituras visionarias.
