
– AEF
MADRID, 30 Ene. (EUROPA PRESS) – Las fundaciones del ámbito cultural generan más de 10.340 millones de euros de valor añadido bruto (0,7% del PIB) y sostienen cerca de 170.000 empleos (0,9% del empleo nacional), como se desprende del informe ‘La contribución socioeconómica de las fundaciones del ámbito cultural’ de la Asociación Española de Fundaciones (AEF).
El estudio, que analiza por primera vez de forma integral la huella social, económica y territorial de las fundaciones culturales en España, destaca a estas entidades como actores clave en la democratización del acceso cultural, la conservación y difusión del patrimonio, el impulso de la creación artística y la dinamización de las economías locales, especialmente en municipios rurales o con menor oferta cultural.
Así, el informe establece que la contribución socioeconómica de las fundaciones parte de la idea de que la cultura no es solo un ámbito de producción y consumo, sino un bien social que contribuye a la cohesión, al sentido de pertenencia, al bienestar individual y colectivo y al pensamiento crítico, al tiempo que genera actividad económica y empleo.
En este ecosistema, donde conviven administraciones públicas, industrias culturales y creativas y sociedad civil, las fundaciones actúan como un puente que amplía la capilaridad, continuidad y alcance social de la acción cultural, y refuerzan su presencia territorial, según el documento.
El estudio dedicar un bloque específico a cuantificar el impacto económico de las fundaciones del ámbito cultural mediante la metodología Input-Output. Para ello, se utilizó información contable facilitada por la AEF, accediendo a datos para más de 2.000 fundaciones ordinarias, identificando más de 585 como fundaciones activas efectivas, es decir, aquellas que publican información económico-financiera.
Para la muestra de más de 585 fundaciones, el informe estima un impacto económico total (directo, indirecto e inducido) de 1.600 millones de euros de VAB y más de 30.180 empleos equivalentes a jornada completa. Desglosando, el VAB se distribuye en 430 millones (directo), 650 millones (indirecto) y 520 millones (inducido), mientras que el empleo se reparte en 9.690 (directo), 13.250 (indirecto) y 7.230 (inducido).
A partir de esta base, y aplicando los multiplicadores estimados, el informe extrapola el impacto al conjunto de fundaciones del ámbito cultural, situándolo en más de 10.340 millones de euros de VAB (0,7% del PIB español) y hasta 169.580 puestos de trabajo totales (0,9% del empleo en España). En esta estimación, el VAB se estructura en 2.740 millones (directo), 4.330 millones (indirecto) y 3.270 millones (inducido), y el empleo en 53.800 (directo), 74.900 (indirecto) y 40.880 (inducido).
El informe concluye que por cada euro de VAB generado por las fundaciones culturales, se generan hasta 1,9 euros adicionales en el conjunto de la economía. En términos de empleo, por cada puesto creado de forma directa, se sostienen hasta 2,1 empleos totales adicionales. Entre los sectores beneficiados se encuentran el comercio minorista y mayorista, servicios administrativos y de oficina y servicios de reparación.
Aparte de su impacto económico, el estudio cifra su impacto territorial, con más de 3.500 fundaciones presentes en 951 municipios, de los cuales el 40% son rurales. Estas fundaciones, en muchos casos, actúan como dinamizadoras de la revitalización local y turística del territorio.
Aunque una parte importante de las fundaciones se concentra en grandes núcleos urbanos, el informe destaca que su contribución a la cohesión territorial es significativa: el 40% de las fundaciones culturales están situadas en municipios rurales (menos de 30.000 habitantes y densidad inferior a 100 hab/km²).
En cuanto al impacto social, se señala que democratizan el acceso a la cultura al conceder becas, organizar exposiciones, festivales, talleres y actividades educativas que llegan a públicos diversos, incluyendo a personas con discapacidad, comunidades rurales y jóvenes de entornos vulnerables.
Asimismo, constata que las fundaciones del ámbito cultural desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de múltiples prácticas culturales, como la preservación del patrimonio y el fomento de la investigación a través de la financiación de proyectos de terceros o mediante el reconocimiento a través de la concesión de premios.
Respecto al impacto en la consolidación, se detalla un tejido cultural formado por miles de profesionales, creadores, artistas, técnicos, emprendedores y voluntarios que constituyen el núcleo esencial que articula la actividad cultural. En el ámbito internacional, el informe indica que en 2004, 19 millones de turistas internacionales visitaron España principalmente por motivos culturales, con un gasto asociado de 26.160 millones de euros y más de 34 millones participaron en alguna actividad cultural durante su estancia.
El estudio identifica 3.572 fundaciones del ámbito cultural, lo que representa alrededor del 35% del total del sector fundacional español, y cuenta con más de 870 espacios disponibles para actividades culturales. Su presencia se extiende a 951 municipios, casi el 12% de los municipios españoles.
Por otro lado, las entidades entrevistadas realizaron en conjunto más de 20.000 actividades y atendieron las necesidades de más de 26 millones de beneficiarios, con la participación de más de 8.250 voluntarios. Además, el 80% de las fundaciones indicó que el alcance territorial de las actividades que desarrollan excedía al término municipal de su origen, incluyendo algunas que reportaron tener alcance internacional.
Las fundaciones también han declarado que alrededor del 70% de las actividades culturales integran una perspectiva inclusiva hacia la discapacidad y que el número de beneficiarios con discapacidad de iniciativas culturales alcanza casi las 400.000 personas.
Un 90% considera la cultura «muy o bastante importante»
Adicionalmente, el informe revela que 9 de cada 10 españoles consideran la cultura «muy o bastante importante» en su vida, aunque también se identifican barreras y desigualdades. Uno de cada cinco señala el precio como el principal impedimento para participar más en actividades culturales.
El consumo cultural está condicionado por variables socioeconómicas: el nivel de estudios, la situación laboral, el nivel de renta, la edad o el tamaño del municipio de residencia pueden hacer que la capacidad de acceso sea hasta dos veces superior entre diferentes perfiles.
En términos de gasto, se revela que los hogares con ingresos mensuales superiores a 3.000 euros destinan 2,6 veces más gasto cultural que los hogares con ingresos inferiores a 1.000 euros. Asimismo, el gasto cultural de los hogares cuyo sustentador principal tiene estudios superiores es más del doble que el de aquellos que no han completado la secundaria equivalente.
En paralelo, desde la oferta, el informe evidencia una realidad dual: España cuenta con un patrimonio y unos activos culturales muy ampl
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