El Parque Nacional de Cabañeros, un tesoro natural en España, ha alcanzado en 2025 un nuevo máximo histórico en la reproducción del buitre negro. Con un total de 311 parejas reproductoras y 253 pollos que han volado del nido, esta cifra lo convierte en una de las mayores colonias de cría de esta especie en el mundo, superando los registros del año anterior, 2024, que contaron con 299 parejas y 230 pollos. Este crecimiento es un ejemplo notable de los esfuerzos de conservación y de la importancia de este habitat para la fauna local.
Hábitat y características del buitre negro
El buitre negro (Aegypius monachus) habita principalmente en terrenos montañosos y bosques de sierras. Es especialmente abundante en montes de matorral denso, donde se encuentran árboles dispersos. En España, estas aves son generalmente sedentarias; sin embargo, los jóvenes, tras aprender a volar, pueden alejarse considerablemente de su lugar de origen.
Esta especie se alimenta de carroña de diversos animales que halla mientras vuela, ya sea en solitario o en grupos reducidos. Además, tiene la costumbre de compartir los cadáveres con el buitre leonado en terrenos despejados. A diferencia del buitre común, el buitre negro tiene la capacidad de alimentarse en terrenos con densa vegetación y volver a grandes cadáveres durante varios días hasta terminar de alimentarse.
Sus colonias son poco densas, y eligen construir sus nidos en copas de pinos, encinas y alcornoques, lo que les facilita el despegue y la llegada. Se localizan principalmente en el cuadrante suroccidental de la península, llegando hasta la provincia de Ávila y también en Mallorca.
Aumento de la población en Cabañeros
El siglo XXI ha traído consigo un positivo aumento en la población de buitre negro en Cabañeros. Desde 2016, se ha registrado un crecimiento sostenido: ese año se contabilizaron 206 parejas reproductoras y 169 pollos. En 2020, el número de parejas ascendió a 278 y los pollos a 189. Esto representa un notable aumento del 145 % en parejas reproductoras y un 136 % en pollos que lograron volar en un período de nueve años.
Estos datos reflejan la importancia de Cabañeros como un enclave esencial para la conservación del buitre negro, brindando un entorno bien conservado que favorece la crianza de estas aves. El parque, ubicado entre las provincias de Ciudad Real y Toledo, ha batido su propio récord de crías durante tres años consecutivos: 215 en 2023 y 207 en 2022.
El rol del buitre negro en el ecosistema
Considerado como una de las rapaces más grandes del planeta, el buitre negro puede alcanzar hasta 2,90 metros de envergadura y pesar hasta 12 kilos. Su plumaje es oscuro y su comportamiento es más solitario que el del buitre leonado, aunque ambos coinciden ocasionalmente al alimentarse. La dieta del buitre negro se basa en restos de animales muertos, desempeñando así un papel crucial en el equilibrio de los ecosistemas al contribuir a la limpieza natural del medio y reducir los riesgos sanitarios.
Las autoridades del parque han enfatizado que la consolidación de Cabañeros como gran colonia de buitre negro es un éxito de conservación, dado que se trata de una especie vulnerable. La buena salud de su población es resultado del adecuado estado de conservación del entorno y de las condiciones que se ofrecen para la nidificación y la alimentación.
El aumento continuo de estas aves no solo resalta la importancia del Parque Nacional de Cabañeros como referencia internacional en biodiversidad y conservación, sino que también destaca la relevancia de sus ecosistemas de monte mediterráneo y sus valores naturales.
